La verdad no dejamos de sorprendernos con las actitudes tomadas por la conducción de la U.C.R. local. Nos preocupa de sobre manera que no haya transparencia en un partido que se caracterizó por enarbolar las banderas de la democracia y la honestidad, ya a esta altura creemos que hay una confabulación para no darle a todos los afiliados radicales la posibilidad de elegir legítimamente a sus representantes en las próximas elecciones del 22 de este mes.
Tuvimos que ir afrontando diversos obstáculos desde el día 22 de mayo, fecha en que presentamos nuestra lista para su oficialización con todos los requisitos cumplidos (lista Nro. 10), como por ejemplo encontrarnos con una junta electoral presidida por la Sra. esposa del candidato de la Lista contraria, hasta miembros que renunciaban mientras se debatía la presentación ya que formaban parte de la lista oficialista, realmente desprolijidades que no son dignas de nuestro partido.
Esta misma gente que cerró el comité por más de 6 meses y que llevo al partido a la posición que hoy tiene, es la que sigue tomando decisiones para el futuro de la U.C.R. obviamente apoyados por sus "amigotes" a nivel provincial. Un comité no sólo cerrado sino que vacìo, vacìo de militantes, de proyectos, de opinión política, un partido donde reina la dedocracia, donde la mera posibilidad de que se vaya a internas como ejercicio de la democracia parece o mejor dicho esta confirmado les da temor, no quieren la renovación partidaria porque no quieren dejar de ocupar el poder que creen que tienen, ese que hasta ahora han utilizado solamente para serles útiles al gobierno de turno, como lo han hecho en las ultimas elecciones donde obtuvieron el peor resultado de la historia Radical en Campana.
De algo estamos seguro que en parte somos culpables por haberlos avalados durante tantos años, pero para su desgracia ya hace mucho tiempo que nos dimos cuenta de cómo estaban manejando las cosas y no quisimos ser cómplices, es por eso que después de un año de haber formado BASES RADICALES consideramos que es de muy mala fe no querer legitimarnos como una verdadera línea interna que esta dispuesta a trabajar con todos los afiliados para reconstruir un partido centenario como es la Unión Cívica Radical y poder recuperar todos los espacios perdidos en los últimos 12 años.
Estamos seguros que vamos a hacer valer nuestros derechos hasta las ultimas instancias así sean estas judiciales, porque no son sólo los derechos de BASES RADICALES como línea interna sino los de cada uno de los afiliados de la U.C.R.
Se quedaron en la vieja política, en la que todo lo manejaban a su gusto, hoy esta mas que claro que no representan a nadie y le temen a este nuevo grupo que tiene muchísimas ganas de darle a todos los radicales lo que realmente nos merecemos, que no es menos que un partido fuerte, con futuro, con proyectos y con todas las garantías de honestidad, eficacia y transparencia, esperando una respuesta favorable que nos permita a todos los afiliados participar de un nuevo acto eleccionario democrático el domingo 22 de Junio donde cada uno pueda elegir la lista que mejor los represente.



