Buenos Aires, (NA)- La tensión en las rutas de todo el país se agudizó en las últimas horas por el mantenimiento de la protesta de transportistas contra el paro agropecuario, a pesar de que los ruralistas anunciaron que se levanta a la medianoche del domingo, y se mantiene así la amenaza de generar desabastecimiento en distintas ciudades.
El conflicto persiste mientras se aguarda con expectativa la reunión a la que convocó el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, para el lunes a las 15, con el fin de que las distintas partes en conflicto puedan presentar sus problemas.
A ese encuentro, al que irán todos los representantes de la Mesa de Enlace Agropecuaria, el gobierno ya hizo trascender que no asistirá porque considera que el agro no es su «contraparte».
Sin embargo, en las últimas horas de la tarde y tras asambleas de autoconvocados en Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Chaco, ese sector manifestó su rechazo a levantar el paro el domingo a la medianoche, tal cual lo dispuso la mesa de enlace.
En tanto, se espera que en la semana el Poder Ejecutivo convoque a las entidades agropecuarios para seguir evaluando medidas para superar algunos de los conflictos que persisten.
Al menos así lo sugirió el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, al recordar que «el gobierno ha planteado sistemáticamente la voluntad de establecer un mecanismo de diálogo para ir resolviendo los problemas».
Por su parte, el presidente de la Unión General de Tamberos (UGT), Guillermo Draletti, advirtió ayer que la semana próxima podría haber desabastecimiento de leche «si continúan las complicaciones del transporte».
En tanto, el titular de la Asociación de Supermercados Unidos, Juan Carlos Vasco Martínez, confirmó que el stock de alimentos en Capital Federal y Gran Buenos Aires alcanza para abastecer no màs de diez días a la población. En cuanto al abastecimiento de lácteos, Draletti recordó que también el año pasado se registraron problemas en el sector no solo por cuestiones estacionales sino por los bajos precios que se paga por la leche al productor tambero, que también derivó en un conflicto con el Gobierno.
Los problemas del sector lácteo vienen «desde antes del paro del campo», sostuvo Draletti en diálogo con radio América, tras remarcar que «el año pasado hubo problemas, y este año se repitieron». Es que, según argumentó, «ya hubo faltantes antes de la medida de fuerza del campo», como pasó «el año pasado hubo dificultades y ocurrió algo similar». «Acá el problema no es el abastecimiento puntual por la protesta de los transportistas, sino que viene desde antes», se quejó el productor lechero.
El dirigente explicó que «por cuestiones de precios los medianos y pequeños productores están perdiendo plata» y por eso los problemas se vienen repitiendo los últimos años. No obstante, si bien señaló que no cree «que se produzcan todavía faltantes importantes», advirtió que «si continúan las complicaciones del transporte», el desabastecimiento de productos lácteos podría producirse «la semana que viene».
Por su parte, Vasco Martínez aseguró que el paro agropecuario al que se le sumó el transporte ya «atenta contra los intereses de la población». En diálogo con Radio 10, el dirigente supermercadista advirtió que en el interior del país «la situación está muy complicada» y ratificó que en Capital y el Gran Buenos Aires hay stock para una semana o diez días.
Si bien Vasco Martínez reconoció que actualmente «en Capital y GBA es casi normal el abastecimiento», remarcó que «en el interior la situación es muy complicada porque la protesta está complicando la logística». «Esperemos que a partir del lunes se normalice la circulación Es necesario», enfatizó el empresario, tras pedir que después de levantar la medida de fuerza Gobierno y campo «sigan trabajando y negociando».



