El Club Ciudad de Campana ganó su primer partido del año. Superó a Porteño por 15 a 10 y se despegó del fondo de la tabla. Los de San Vicente se recuperaron en el segundo tiempo pero no les alcanzó. Se llevaron el bonus en recompensa por la lucha y la entrega a lo largo del partido.
La previa del encuentro mostraba a un Campana desinflado, sin victorias en 8 fechas y una deuda grandísima en el juego. Por el otro lado, Porteño llegaba con dos fechas sin triunfos y una necesidad urgente: ganar. Además, el marco de público que inundó la cancha de Campana tornó aún más atractivo este encuentro por la novena fecha del Grupo IV de la URBA.
El cotejo comenzó muy entretenido, con los forwards haciéndose protagonistas en lo que parecía un trámite muy parejo. Sin embargo, los locales consiguieron el primer try de la tarde a los cinco minutos, gracias al empuje de los gordos en un mall sobre la bandera derecha, apoyado por el Capitán, Carlos Díaz.
El desarrollo del encuentro a lo largo de los primeros 40 minutos fue muy disputado, aunque los campaneros eran levemente superiores ya que Porteño cometía muchos errores en el manejo de la pelota que le cortaban el vuelo a sus jugadas ofensivas.
Cuando promediaba la primera etapa, Campana cedió un penal accesible para la visita, que fue capitalizado por su apertura, Marcelo Raso. Con el marcador favorable a los verdes por 5 a 3, llegó el final de una primera etapa cerradísima.
En el inicio de la segunda parte, Campana fue un vendaval y consiguió dos nuevos tries en apenas 10 minutos. El primero fue producto de una avivada del apertura Julián Agostino, que apenas recibió la guinda de parte del medio scrum Juan Passerini, la pateó al ingoal y corrió hacia ella. Y la fortuna también estuvo de su lado: la ovalada picó para adentro y él solo tuvo que zambullirse para poner a Campana 10 a 5.
El tercer try de los locales llegó a través de una escapada del segunda línea Maxi Gentile. El grandote se cortó solito con la guinda pegada al pecho, rompió un par de tackles y se metió en el ingoal contrario para dejar a los campaneros arriba en el marcador por 15 a 5.
Pero esa superioridad local se diluyó cuando a los 15 de la etapa complementaria los de verde se quedaron momentáneamente con uno menos, ya que Diego Balerio fue amonestado.
A partir de ese momento, Porteño aprovechó las circunstancias del juego y demostró algo de su poderío (están para mucho más) y arrinconó a los locales contra su ingoal. Así, descontaron con un try a través de un mall bien trabajado, que fue apoyado justo debajo de los palos. La conversión de Raso dejó el marcador 15 a 10 y la promesa de un final con todo.
Campana lo defendió con corazón y algunas desinteligencias, y Porteño buscó con el alma ese try salvador que nunca llegó.
Fue victoria para Campana, la primera en el campeonato, que llega como un envión anímico de cara a la próxima fecha, en la que recibirá a Tiro Federal de Baradero. Porteño, en cambio, suma tres partidos sin triunfos, y en la décima será local ante Obras Sanitarias.



