Buenos Aires, (NA)- La polémica entre el Gobierno y la Iglesia recrudeció ayer luego de que la presidenta Cristina Kirchner y funcionarios de su gabinete salieran a cruzar al titular de la Comisión de Pastoral Social, Jorge Casaretto, quien cuestionó los índices oficiales de la pobreza.
La jefa de Estado rechazó las afirmaciones de uno de los obispos más prominentes de la Iglesia y respaldó las polémicas mediciones del INDEC que ayer difundió un descenso del índice de pobreza al 20,6 por ciento en el primer trimestre del año. «Es precisamente a partir del año 2003 donde los argentinos tocamos fondo con 22 por ciento de desocupación y hoy podemos exhibir con orgullo este 7,5 y también el descenso de la pobreza, de la indigencia, el crecimiento de nuestras exportaciones», afirmó Cristina Kirchner en un acto en la provincia de Chaco.
En este sentido, la primera mandataria reclamó ayuda «a todos los argentinos» para «convencer a los que todavía dudan», en clara referencia, aunque sin nombrarlo, a monseñor Casaretto. «Yo les pido a todos ustedes, a todos los argentinos que me ayuden, que me ayuden a convencer a los que todavía dudan, a los que todavía no creen que este sea el camino», afirmó.



