Efectivos de la DDI Campana y de la SIDE, trabajaron durante todo el fin de semana tratando de esclarecer el hecho.
Una mujer de 23 años, domiciliada en la localidad de Garín, fue encontrada por la DDI Campana en horas de la madrugada de ayer, en la casa de su amante, luego de que realizara ella misma varios llamados a su marido diciendo que estaba secuestrada y que debía juntar 15 mil dólares para que la "liberaran".
La mujer salió de su casa el viernes por la tarde, diciendo que iba al médico "porque le dolía la cabeza" pero nunca llegó a la salita del barrio donde se iba a asistir. El marido preocupado al no poder comunicarse con ella radicó la denuncia policial. Pero minutos después la mujer desde su celular llamó al de su marido y le dijo que "le habían dado un golpe en la cabeza y la habían metido a un auto" y que la tenían secuestrada. "No llames a la policía, tengo miedo por los chicos", aseguró según fuentes de la investigación. Durante la madrugada del sábado, en un segundo llamado también desde su celular le dijo a su marido que los secuestradores querían "15 mil dólares" y le recalcó que no llamara a la policía. Ante esto, al tratarse a priori de un secuestro extorsivo, la policía comenzó a operar con el protocolo especial que hay en la provincia y tomó intervención la Fiscalía Federal de Campana, que dispuso además la intervención de varias líneas telefónicas y otras medidas tendientes a localizar el lugar de donde provenían las llamadas.
En la jornada del domingo, la mujer volvió a comunicarse con su marido, siempre desde el mismo teléfono, y le preguntó si había juntado el dinero, porque si no la "iban a matar". Pero a esa altura la policía, ya había rastreado la antena desde donde salía la llamada, determinando que la misma provenía de la zona de Hurlinghan. Todo el domingo, los detectives de la DDI Campana, estuvieron tratando de dar con el lugar de donde provenían los llamados. Gracias al testimonio de allegadas a la presunta victima, que confirmaron que tenía una relación paralela con un joven, pudieron llegar a hasta un amigo del amante de la mujer quien terminó de brindar los datos para dar con la casa del joven.
Cerca de las 4.00 de la madrugada de ayer, los detectives llegaron a una vivienda en un barrio de Hurlinghan en donde encontró a la mujer y a su amante. La mujer reconoció que en realidad se había ido a pasar el fin de semana con su amante y habían inventado el secuestro para que su marido no se enterara.
Ambos quedaron detenidos, imputados del delito de extorsión y ahora la causa volverá a ser investigada por la justicia de provincia.



