Buenos Aires, (NA)- Unas 5.000 Pequeñas y medianas empresas quedaron al borde de la quiebra ya que no pueden afrontar una deuda que asciende a los 350 millones de dólares, y que no fue pesificada.
Así lo advirtieron ayer referentes empresarios del sector que reclamaron al gobierno de Néstor Kirchner atender la problemática del sector pyme «con el mismo énfasis puesto para solucionar los problemas de las entidades financieras».
Durante una rueda de prensa, el vicepresidente de la Confederación General Económica, Marcelo Fernández, salió a advertir la gravedad de la situación que afrontan las pymes y alertó que el efecto favorable que tuvo en su momento la devaluación «se está licuando porque continúan ingresando productos importados a precios subfacturados».
En el encuentro también participó el secretario de la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA), Arturo Garabelli, quien recordó que «el Gobierno le dio al sistema financiero 17 mil millones de pesos en compensaciones por la devaluación, y a las pymes cero».
De acuerdo con los datos presentados, existen alrededor de 16 mil firmas del sector endeudadas en dólares, y de ellas 5.000 están en situación «crítica», haciendo peligrar más de 50 mil puestos de empleo.
El monto global de las deuda trepa hasta los 350 millones de dólares, a razón de un promedio de 70 mil dólares por cada empresa.
El problema surgió a partir de que el gobierno vetó el artículo 5 de la ley 25.713, Que establecía la pesificación de deudas de particulares en general, hasta 100 mil dólares a 1,40 peso más CER.
La observación del Poder Ejecutivo a la norma dejó de lado los compromisos contraídos en moneda extranjera por las empresas, por lo que los créditos, de cualquier monto, quedaron en dólares. «Yo creí que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, estaba en contra de los bancos.
Pero a ellos los compensó y a las pequeñas y medianas empresas no les dio nada», se quejó Fernández, empresario del sector textil.



