En nuestros archivos se registra el esmerado trabajo de investigación lingüística, entre otros, de Pedro L. Barcia, Esteban Giménez, Salvador Diego Navas, Luis Melnik, Norberto Firpo, Ivonne Bordelois, Joan Corominas, o María Moliner. Allí se encuentra todo lo relacionado con sugerentes curiosidades etimológicas. Volvemos a abordar un tema que, reiteradamente no solo nos produce disfrute personal, sino que, dadas las respuestas que su lectura promueve, nos alienta para seguir con la misma tesitura.
Son muchas las palabras que usamos comúnmente en nuestra lengua automáticamente, sin saber por qué se nombran de esa manera o cual es su procedencia (normal, no vamos a estar analizando cada palabra cuando hablamos...) y me parece muy curioso comentar algunas etimologías (procedencia de las palabras, para quien no sepa lo que es) curiosas de algunos términos.
Bigote: Cuando el reinado de España pasó a manos de Carlos I de España, V de Alemania, la península se llenó de soldados alemanes procedentes del Sacro Imperio Romano Germánico los cuales tenían la costumbre de saludar llevándose el dedo a la zona comprendida entre el labio superior y la nariz y gritar "Bei Gott!" (¡Viva Dios!), lo cual fue interpretado por los españoles como el nombre de los pelos que nacen en esa zona del cuerpo.
Corbata: Se dice que los croatas fueron los primeros en usar esta prenda a la que se denominó con el mismo nombre de sus practicantes. La palabra croata acabaría derivando en corbata.
Filipinas: Llamada así por el navegante español López de Villalobos, se le da ese nombre en honor al rey Felipe II.
Holocausto: Proviene del griego "Holo" (todo) y "Kautos" (Quemar). Su significado es por tanto "Quemarlo todo", significado que se ha adaptado mucho más a una connotación más catastrofista.
Inmolar: En la antigüedad significaba "enharinar". A los animales que iban a ser sacrificados se les marcaba con harina, es decir se enharinaban.
Nylon: Esta tela fue creada por dos científicos, uno de NY (New York) y otro de Londres. Ambos unieron las iniciales de sus ciudades y le dieron nombre a su creación.
Ojalá: Como muchas otras palabras del Castellano, proviene del árabe. En concreto proviene de la expresión árabe "wa sa allah" que podría traducirse como "Que Alá lo quiera". Se dice que La Iglesia se opuso al uso de esta palabra durante varios siglos por recurrir a las voluntades de un Dios que no era cristiano.
Pantalón: El primer monje en ser representado sin sotana fue San Pantaléon, del Siglo IV, que cubría sus piernas con unas mallas largas a las que se llamó Pantaleón, derivando en pantalón.
Whisky: Derivó de "Wisge", alcohol escocés, cuyo significado es "Agua de la Vida".
De izq. a der.: Norberto Firpo, Luis Melnik, María Moliner, Ivonne Bordelois, Pedro L Barcia y Esteban Giménez trabajan por el mejor decir de los hispanos hablantes.
En idiomas con una larga historia escrita, la etimología trata una disciplina relacionada con la lógica y la lengua histórica que estudia el origen de las palabras estudiando su significación originaria y su forma, así como los posibles cambios sufridos a lo largo del tiempo. Además, utilizando métodos de lingüística comparativa, se puede reconstruir información de lenguas que son demasiado antiguas como para obtener alguna fuente directa, como escritura. Así, analizando otros idiomas relacionados, los lingüistas pueden hacer inferencias acerca de la lengua de la que son originarias, y su vocabulario.
El autor es escritor y periodista, director del Taller Escuela Mariano Moreno, de Periodismo y Comunicación. ismaelgarzon2003@yahoo.com



