La Dirección de Inspección General de la vecina ciudad, en forma conjunta con el Departamento de Inspección de Comercio y el Departamento de Inspección de Bromatología, clausuraron ayer una carnicería por falta de higiene en el local y en las heladeras y decomisaron 330 kilos de carne de cerdo picada no apta para el consumo.
La inspección comprobó que no había higiene en el local, en las heladeras, en el lugar de depostado y en la cierras.
El embutido -con predominio de grasa y que iba a ser usada para realizar chorizos- no estaba apto para el consumo humano. Luego esos embutidos se comercializaban en Campana y Zárate.
"En vista del peligro que constituye para la salud pública, se clausuró preventivamente la carnicería hasta tanto se revierta la situación de falta de higiene", aseguraron desde el Departamento de Inspección de Bromatología.
Por otro lado, se recomendó no consumir carne de cerdo que no posea el correspondiente certificado de "libre de triquinosis", expedido por la autoridad competente.



