La quema de pastizales en la zona del Delta del Paraná aumenta el riesgo de propagación de dos enfermedades transmitidas por roedores a los humanos: la leptospirosis y el hantavirus.
Por lo tanto, el Ministerio de Salud de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires reforzaron la vigilancia epidemiológica para detectar posibles casos de ambas afecciones, al tiempo que pidieron colaboración a la comunidad para tomar las medidas de higiene necesarias que eviten el contacto con roedores.
En este sentido, el Ministro de Salud Provincial Claudio Zin explicó que "a raíz de la quema, se genera la destrucción del hábitat natural de los roedores, por lo tanto aumenta la posibilidad de que estos se aproximen a las zonas urbanas en busca de alimentación, con el consecuente riesgo para la salud que esto implica".
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana e infecciosa que se contrae por el contacto con la orina animales infectados entre los que figuran los roedores pero también los perros, el ganado bovino, porcino y equino.
El contagio de las personas puede ocurrir por contacto directo con la orina o indirecto, por ejemplo a través del suelo, el agua o materiales contaminados.
Las primeras manifestaciones de la leptospirosis son fiebre, cefalalgia o mialgias sin afectación de las vías aéreas. Ante este cuadro, las autoridades sanitarias recomiendan a la comunidad consultar cuanto antes al centro de salud más cercano, y a los médicos estar en alerta, comunicar el caso y efectuar los análisis de sangre pertinentes para confirmar si se trata de una infección por leptospiras.
El riesgo de hantavirus
Por otra parte, la mayor cercanía de roedores aumenta también el riesgo de contraer hantavirus, otro tipo de infección que transmite el llamado ´ratón colilargo´.
Esta enfermedad viral se presenta, en un principio, con fiebre, mialgias y cefalea. Sin embargo, en estadios avanzados puede provocar graves problemas cardiorrespiratorios e incluso la muerte.
"El virus es eliminado por los roedores infectados mediante secreciones, excrementos y sangre, y las personas lo contraen, en la mayoría de los casos, al inhalar las micropartículas de estas sustancias que quedan suspendidas en el aire en forma de aerosoles", explicó Zin.
Para evitar la inhalación es preciso que los lugares cerrados, donde pudo haber roedores, no se limpien por barrido, ya que esto levanta polvillo y hace más fácil la inhalación esos aerosoles que transmiten el virus.
Medidas de prevención de leptospirosis y hantavirus
- Excluir y evitar el acceso de roedores a casas y edificios (tapar orificios)
- No colocar cebos con rodanticidas, ya que atraen al roedor y éste orina y defeca en las casas dejando agentes patógenos y aumentando el riesgo de contacto con las personas
- Guardar los alimentos tanto para humanos como para animales en un sitio seguro para que no estén al alcance de roedores o los atraiga- No barrer ni aspirar los lugares contaminados por roedores. Antes de limpiar un lugar cerrado por mucho tiempo con posible presencia de excrementos de roedores ventilar y realizar una desinfección con agua y lavandina
- Desmalezar, limpiar los alrededores del domicilio, eliminar la basura y acondicionar escombros o leña de modo tal no se conviertan en refugio de roedores
- No llevarse a la boca elementos que puedan haber estado en lugares con posible contaminación (ramas, hojas, pasto, etc.)
- No acumular basura en sitios no habilitados (llevar las bolsas a los lugares por donde pasa el recolector)
- No bañarse en aguar que pueden estar contaminadas con orina de animales como las ´cavas´. Usar botas de goma, guantes y ropa adecuadas si su trabajo lo expone a dicha exposición
- En caso de manipular roedores muertos rociarlos previamente con lavandina, trabajar con guantes y enterrarlos.



