"¿Hoy en cuanto empatamos?". Esa es la pregunta que ya se ha convertido en una pesadilla para los hinchas "violetas" y que parece tener una respuesta casi fija: 1 a 1.
Ayer, Villa Dálmine sumó su séptimo empate consecutivo y el 19º de la temporada, la mayor parte de los cuales fue 1 a 1 y en la mayoría de esos partidos arrancó ganando pero terminó resignando dos puntos.
Ayer, con un equipo con algunos juveniles y varios de los habituales titulares en el banco de suplentes, el equipo de Rappa empató 1 a 1 con San Miguel en un partido jugado en Los Polvorines, donde nuevamente el conjunto campanense se puso en ventaja en el marcador y luego no supo definirlo y terminó permitiendo el empate del local. Esto parece un párrafo extraído de la crónica de otro partido, pero no. Dálmine volvió a repetirse en sus carencias, limitaciones y errores casi simétricamente a lo que sucedió en los partidos anteriores.
Debutaron como titulares Sterki y Coesta en el arco dos juveniles que podrían tener varios minutos en el próximo torneo.
El jugador más destacado volvió a ser Federico Díaz quien sobre el cierre del primer tiempo marcó el 1 a 0, en una excelente definición mano a mano con el arquero. El mismo Díaz había tenido minutos antes otro mano a mano que el arquero truncó, y tuvo una tercera chance clara de gol en el complemento sobre el cierre del partido que se fue desviada por poco.
El resto poco y nada, otro esquema de juego donde no se entiende porque algunos jugadores son puestos en posiciones en donde no rinden y cambios que no modificaron el nivel de juego del equipo.
El bajo nivel es casi generalizado en el plantel "violeta". Ayer nuevamente Balbuena volvió a dejar claro que está más preocupado por discutir que por atacar, mientras que el técnico sigue insistiendo con Fort y Zaccardo -dos jugadores que se irían al final del torneo- en vez de probar con juveniles.
Del local poco y nada para decir. Solo el gol de Diego Toledo, a los 10´ del complemento y no mucho más, demasiado para un equipo en crisis institucional que sigue peleando por meterse en el reducido.
Quedan siete fechas para el cierre del torneo y va a haber un desgaste muy grande tanto para el técnico como para algunos jugadores si no se consiguen buenos resultados, habrá que ver quienes llegan "ilesos" al cierre y quienes continuarán para la segunda mitad del año.



