El lunes 24 de marzo se realizaron los actos recordatorios organizados por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Delegación Campana de una fecha que marcaba la época más nefasta y dolorosa de nuestra historia, tras el golpe militar que dejara como saldo 30.000 desaparecidos, que debiera nacer organizaciones como Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de mayo, Hijos, Nietos y quién sabe cómo seguirá a lo largo de los años la revisión y la búsqueda de los argentinos de los que nunca se supo nada más.
En la plaza Dr. Eduardo Costa se dió lectura al siguiente Documento: "Se cumplen hoy 32 años de aquel 24 de Marzo de 1976, día en que nuestro país ingresara en la noche más negra y tenebrosa de su historia.
Aquella noche una banda de asaltantes y asesinos, vestidos con uniforme militar y portando las armas que el pueblo les confiara para la defensa del territorio, acompañados por grupos de civiles - algunos representantes de entidades republicanas como la iglesia católica, otros connotados empresarios miembros del empresariado autóctono, o civiles propiamente dicho cercanos al poder - destruyó las instituciones de la república y enarbolando el estatuto del Proceso de reorganización nacional asoló a la Nación Argentina como nunca antes había ocurrido. Pero no es este el motivo de nuestro encuentro.
El motivo - obviamente - es otro.
Hoy estamos aquí para tributar nuestro humilde y, a la vez, enorme homenaje a todos aquellos ciudadanos argentinos - compañeros y compañeras nuestros - que fueron víctimas de ese Terrorismo de Estado.
Cómo olvidarnos de Ellos, luchadores populares que creían que otro país era posible - un país solidario e igualitario, por ejemplo - y sólo por esta causa, por expresar sus ideas, por tener ideas distintas fueron aniquilados sin compasión.
En una guerra se cometen actos de barbarie, desaparece la condición humana y surge en el hombre toda su capacidad destructiva. Pero aquí no hubo una guerra. Aquí hubo secuestros, tortura, robos de bebes y desaparición forzada de personas. Esto, en otros términos, se denomina GENOCIDIO.
Por esto es que los que creemos en la democracia y en la defensa de los derechos humanos proclamamos a voz en cuello: "NI OLVIDO NI PERDÓN, castigo a todos los culpables, civiles y militares."
Han pasado muchos años, nos ha costado mucho sacrificio y, sobre todo, mucha sangre pero hoy, a pesar de las desigualdades, nos sentimos orgullosos de vivir en esta democracia que tan duramente hemos conseguido y a la que debemos cuidar fervorosamente.
El estado de derecho nos permitió juzgar a las cúpulas militares del proceso de los años 70´ a pesar de haber tenido que digerir, luego, el sapo gigantesco de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final del gobierno radical de Raúl Alfonsín y los Indultos del gobierno peronista de Carlos Menem. Pero también este estado de derecho durante otro gobierno peronista - el de Néstor Kirchner - y a raíz de las luchas de los organismos defensores de los derechos humanos, encabezados por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, se logró la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final; lamentablemente todavía se nos adeuda la anulación de los indultos.
También debemos decir que durante el gobierno del ex presidente Kirchner - el que hiciera de los derechos humanos su bandera - pudieron abrirse en todo el país causas contra los genocidas del proceso - en nuestra zona existe una causa a la que hemos abonado con abundantes testimonios - la que hoy corre el riesgo de ser girada - si ya no lo fue - a otro juzgado, de lo que seguramente, deberemos hablar en otro momento.
La infatigable lucha de los organismos de derechos humanos y la apertura que surge a partir del año 2003 ha permitido el juzgamiento y condena de dos genocidas, el policía Miguel Etchecolatz y el cura Cristian Von Vernich, pero el precio que hemos pagado para obtener este resultado es demasiado caro - la desaparición de Jorge Julio López - testigo en la causa Etchecolatz , del que, a un año y medio de su desaparición, seguimos sin tener noticias; por que no las hay, por que - si las hay - nadie quiere darlas a conocer o por que, en realidad, nadie sabe nada de nada del paradero del compañero López. Claro, si tenemos en cuenta que la investigación la realiza la Policía de la Provincia de Buenos Aires - LA MALDITA POLICÍA - a la que los testimonios de López y de otros testigos les llevó a la cárcel a dos de sus hombres, estamos en condiciones de explicarnos, fácilmente, el desconocimiento del paradero del compañero López.
Una reflexión de esta etapa: el gobierno de Néstor Kirchner alentó - lo que festejamos fervientemente - los procesos a los genocidas pero no supo cuidar, no sólo, a los testigos sino tampoco a los criminales presos que esperaban declarar ante la justicia, tal el caso del dudoso "suicidio" del prefecto Néstor Febres por citar un solo ejemplo.
Tampoco se ha podido avanzar, demasiado, en la recuperación de los niños apropiados - hoy ciudadanos mayores - de los que aún quedan en poder de sus apropiadores más de 500, algunos de ellos en nuestra ciudad seguramente.
Tampoco se pudo evitar la destrucción del viejo polígono del Tiro Federal de Campana, donde funcionó el mayor Centro Clandestino de Detención de la zona, por el que pasó una enorme cantidad de ciudadanos secuestrados, aquí y en otros pueblos, de los que en la mayoría de los casos no sabemos su paradero. Acto del que deberíamos hacer responsable a la empresa Tenaris-Siderca ya que hoy en ese lugar, que debería haberse preservado intacto hasta la finalización de la causa, encontramos una gigantesca estiba de "Tubos si Costura" que pertenecerían a la empresa SKANSKA y un "cartelito" que reza "PARQUE TENARIS SIDERCA"
Nadie supo darnos una explicación creíble al respecto en el juzgado de Faggionatto Márquez, tampoco el gobierno municipal se preocupó, minimamente, en pedir explicaciones, por este hecho, a la justicia.
Lo cierto es que seguimos avanzando en el tiempo y a pesar de los logros - entre los que incluimos la detención de Luís Patti - nos mantiene en estado de alerta las declaraciones de Dr. Carlos Rosansky -el juez que condenó a Etchecolatz y Von Vernich -cuando señala que sólo para concluir con los juicios en la ciudad de la Plata insumiría 100 años de trabajo, este razonamiento lleva a una sola conclusión: todos los represores que quedan por ser juzgados se morirían, antes de sentarse en el banquillo, libres de culpa y cargo, o sea IMPUNES. Es por esto que el mismo Rosansky entregó hace unos días al gobierno nacional un proyecto de reforma al Código Procesal Penal, esperamos ansiosos que la Presidenta Cristina Fernández - continuando con la línea trazada por el gobierno de Néstor Kierchner - instruya a sus legisladores para la pronta aprobación de este proyecto que aceleraría la resolución de los procesos.
Otra deuda de esta democracia son las casi 500 mujeres secuestradas por las mafias de la prostitución y el proxenetismo en el país y contra los que poco o nada se hace, a esto debemos sumarle el poco interés en combatir el trabajo infantil, el trabajo en negro, el narcotráfico y el abandono - en las calles - de niños y ancianos. Para terminar con estos flagelos debemos redoblar nuestro trabajo.
Para ir concluyendo: cuando han pasado más de 11 meses del asesinato del maestro Carlos Fuentealba, contemplamos esperanzados la creación del banco Latinoamericano de Datos Genéticos - del que podemos enterarnos en todos los medios - lanzado por el gobierno nacional, pero debemos ser honestos: en nuestra ciudad fueron convocados los familiares de desaparecidos, por lo agrupación política Kampana en movimiento y el Sr. Carlos Somigliana - integrante del Equipo Argentino de Antropología Forense, en dos oportunidades, a los efectos de realizarles la correspondiente extracción de sangre, entre los que se encuentra algún integrante de nuestra entidad; estas muestras carecen de validez por no contar con el rigor científico ni jurídico que es exigido por la justicia, estos datos genéticos no sabemos donde están, no sabemos quién los tiene ni para qué fines han sido utilizados, lo que realmente nos preocupa.
Para finalizar solamente una frase que tal vez le pertenezca a alguien pero poco importa a quién: "LOS PUEBLOS QUE PIERDEN LA MEMORIA SON DERROTADOS POR LA IMPUNIDAD".
POR 30000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS PRESENTES…
Hasta la victoria siempre".
Concluído el acto los presentes se dirigieron a Plaza España donde se llevó a cabo la segunda parte del programa con la participación de la Murga Carumbé que con su particular modo de estar presentes en estos actos contra las injusticias y a favor de la Memoria, la Verdad y la Justicia, conmemoraron el 32º aniversario de la triste fecha.



