Buenos Aires, (NA)- Las "minivacaciones" de cinco días que se inician hoy por la coincidencia de la Semana Santa y el feriado del 24 de marzo podrían transformarse en un auténtico Vía Crucis bien argentino para los dos millones y medio de turistas que buscarán "desenchufarse" de su rutina cotidiana.
De hecho, los "madrugadores" que pretendieron aprovechar el miércoles para empezar a descansar ya padecieron los efectos secundarios del éxodo turístico.
En la terminal de Retiro, hubo un 30 por ciento más de micros que lo habitual y esto provocó que salieran hasta con media hora de retraso, mientras que los cortes de ruta en Chascomús y Florencio Varela transformaron la Autovía 2 en una lenta procesión de automóviles que avanzaban muchas veces a paso de hombre.
Los problemas de aquellos que pretenden usufructuar el "oasis" del fin de semana largo seguirán y provendrán desde los flancos más disímiles: desde el tránsito en las rutas donde se producirán cortes de protesta hasta los bolsillos afectados por un aumento de la canasta de Pascua estimado en 40 por ciento respecto de 2007.
La semana "corta" culminó con versiones de desabastecimiento de combustibles en algunas estaciones de servicio y el temor de que un conflicto del gremio bancario deje sin dinero a los cajeros automáticos.



