"No se que hacer, hicimos todo lo que pudimos, los chicos dieron todo pero no se pudo". La frase corresponde al técnico de Villa Dálmine, Néstor Rapa, quien después del partido seguía sin encontrar respuesta a lo que fue otro partido donde su equipo tuvo el buen juego necesario para conseguir un triunfo de local que hasta altura del torneo es vital para seguir con esperanzas reales de quedar entre los ocho equipos que lucharan por un segundo ascenso. Pero ese triunfo necesario no llegó. El domingo por la tarde, Dálmine empató con Leandro N. Alem 1 a 1.
Otra vez la frustración recorría las venas de los jugadores "violetas", quienes se fueron aplaudidos porque hicieron un partido donde merecieron ganar sobre todo por lo hecho en el segundo tiempo. Pero como en el fútbol no se gana con merecimientos sino con goles, Dálmine sumó otro empate -¡y va por el record!- y además sumó varios jugadores a su lista de lesionados. Porque Gualdoni tuvo que salir en el primer tiempo con una distensión muscular, Ballini, se fue con esguince de tobillo, Agüero con una contractura muy fuerte y Villalba, exhausto por los golpes que recibe en cada encuentro, esta en duda para el próximo partido.
Volviendo a lo que fue el encuentro, Alem se hizo dueño y señor del juego en los primeros minutos, hasta que a los 10´ tras una buena jugada de Villalba, habilitó a Forgione quien clavó un remate preciso que se transformó en primer y único gol "violeta". El visitante que jugaba hasta ese momento mejor, fue rápidamente en busca del empate y lo logró cuatro minutos después, cuando Molina, desde la línea del área grande sacó un remate que se perdió en la red local, sin que Ratica pudiera detenerlo.
De ahí en más, hubo un solo equipo en la cancha, que buscó todo el tiempo el gol que le permitiera quedarse con los tres puntos. Dálmine arrancó el complemento con toda la confianza y de entrada comenzó a llegar sobre el arco excelentemente defendido por Santillán. Zaccardo y Villalba en un par de oportunidades, también Carmaran y Forgione, todos tuvieron chances claras pero Santillán se encargó de ahogar su festejo.
Ahora el sábado, Dálmine debe viajar al bajo Belgrano para enfrentar a Excursionistas un rival en ascenso pero accesible. Si se sigue jugando como el domingo el triunfo esta a la vuelta de la esquina.



