Buenos Aires, (NA)- El Gobierno nacional lanzó ayer un ambicioso Plan Nacional de Seguridad Vial que buscará reducir a la mitad los índices de accidentes fatales en los próximos cinco años, mediante la aplicación de controles y sanciones de tránsito más severas, y la instalación de radares en las rutas y equipos de seguimiento satelital en el transporte público.
La presentación de este plan, que ahora deberá ser aprobado por el Congreso, se produce luego de una seguidilla de accidentes de tránsito que ya se llevaron más de 180 vidas en lo que va de 2008, conmovieron a la opinión pública y llevaron al propio ministro del Interior, Florencio Randazzo, a ratificar que la seguridad vial será una «política de Estado».
De acuerdo con las estadísticas que maneja el Gobierno, mueren más de 6 mil argentinos en las rutas por año, la mitad de ellos menores de 39 años. El 58 por ciento de la muertes ocurren en rutas nacionales, el 25 en provinciales y el 10 por ciento en autopistas. A través de esta iniciativa, que modificará la actual Ley de Tránsito, el Gobierno dispondrá la obligatoriedad de instalar equipos de GPS en todos los vehículos de transporte de carga y de pasajeros, con la intención de que sus velocidades en las rutas puedan ser permanentemente monitoreadas.
Este Plan de Seguridad Vial también contempla la instalación de radares en las rutas de todo el país, con el objetivo de hacer más férreos los controles sobre la velocidad de los rodados. A futuro, se establecerá un sistema de quita de puntos por infracciones que será similar al que se proyecta en la ciudad de Buenos Aires, aunque desde el Gobierno nacional se criticó a la administración porteña por tratar de imponer un sistema de licencias de conducir en forma aislada del resto del país.
Asimismo, se profundizarán los controles de alcoholemia en las rutas y los procesos de Verificación Técnica Vehicular serán obligatorios en todo el país. En cuanto a las sanciones, el plan contempla que «ante una falta grave, el vehículo inmediatamente será retenido» y como «medida cautelar», se procederá al retiro de la licencia por 30 días, lapso en que el infractor provisoriamente circulará con el acta de infracción confeccionada hasta ser juzgado, realice el descargo o haga el pago voluntario.
Esta sanción se implementará en los siguientes casos: exceso de velocidad; violación de semáforo en rojo; no uso de casco; conducir alcoholizado; circular en contramano o ausencia de constancia de la revisión técnica obligatoria (VTV). El Plan Nacional de Seguridad Vial está construído sobre una serie de ejes que contemplan la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, un sistema nacional y único de registros de conducir, así como el pleno funcionamiento del Registro Nacional de Antecedentes de tránsito, donde cada conductor tendrá su «expediente» de infracciones. Además, se buscará endurecer las medidas de control y sanción de las faltas de tránsito, se pondrá en marcha un Observatorio Vial y se profundizará la capacitación de los ciudadanos en materia de seguridad vial.
Durante el acto, la presidenta Kirchner indicó que para la elaboración de este plan «se ha obordado el problema con conocimiento científico», identificando «qué es lo que venía fallando en la esfera pública» para el abordaje de la materia. «Se trata de una responsabilidad del Estado nacional, provincial y municipal la elaboración de una política adecuada de prevención de los siniestros», apuntó Cristina.



