Buenos Aires, (NA)- El reclamo de un piso salarial de 1.400 pesos por parte de los gremios docentes excede largamente los topes «virtuales» fijados por el Gobierno para los gremios, que oscilarían entre el 18 y el 20 por ciento. Pese a que la Casa Rosada dijo que no intervendría en las negociaciones entre gremios y empresas, esos límites estaban contemplados en la solicitud de moderación que le transmitió Cristina Kirchner a la cúpula de la CGT hace unas semanas.
El reclamo de los docentes orilla el 35 por ciento de incremento -una demanda que deberá ser enfrentada por las provincias y no sólo por la Nación- y se suma a la de los panaderos, que anticiparon que pedirán una mejora del 30 por ciento.
Por su parte, los choferes de la UTA acordaron este martes con las cámaras empresarias pasar las sumas no remunerativas al sueldo básico de convenio y a partir de allí continuar con la negociación para actualizar salarios de este año.
El Gobierno pretende que el incremento de los salarios no alimente una escalada inflacionaria. Se espera que los reclamos -y lo que finalmente acuerden-sentarán precedente para lo que ocurra con el resto de los sindicatos que se disponen a discutir en paritarias.



