El doctor Ramiro Hernán Rua, abogado defensor del viudo José Arce, en el caso por el homicidio de la joven Rosana Galliano, fue hasta principios de los 90` Juez Correccional de nuestra ciudad y luego renunció en medio de acusaciones por cohecho.
En 1989, Rua estaba al frente de uno de los 4 Juzgados que por entonces tenía el recientemente creado Departamento Judicial Zárate - Campana, todos funcionaban en el edificio de la calle Guemes, que se había inaugurado cuando era gobernador Alejandro Armendáriz.
Según recordaron en diálogo con este medio, algunos de los funcionarios judiciales que en ese tiempo cumplían funciones en los juzgados, en manos de Rua recayó una causa por un robo de un automotor en donde el abogado defensor del imputado, el doctor Néstor Bigarella, denunció al magistrado por el presunto delito de cohecho (pedido de coima), que habría solicitado a cambio de entregar el auto secuestrado en la investigación.
La denuncia recayó en manos del doctor Fernando Papalia, quien entonces era Juez Criminal. En conjunto con lo que entonces era la Brigada de Investigaciones de la bonerense, se armó una entrega controlada de la presunta coima y una vez que el funcionario recibió el dinero en su despacho, ingresaron tanto Papalia, como los efectivos, quienes procedieron a notificar al magistrado de la formación de la causa. En ese momento, el hecho tuvo una gran repercusión en la ciudad, y desde el Colegio de Abogados local fueron varios los abogados que se mostraron en contra de la continuidad de Rua, en su cargo.
El magistrado nunca llegó a quedar detenido, y al cabo de un tiempo renunció a su cargo para evitar un posible juicio político. La causa se cerró.
Desde entonces, Rua, quien vive en Capilla del Señor, se dedicó a ejercer la profesion de abogado en su estudio jurídico que posee en Capital Federal y ahora junto a la doctora Claudia Zakhem -una ex concejal de Pilar- defiende a Arce.
La Justicia investiga una nueva pista
La Policía intenta determinar si una caja de preservativos hallada en El Remanso pertenece a algún amante de la joven asesinada y si ella usaba la casaquinta para los encuentros con sus parejas.
El fiscal Marcelo Pernici investiga el hallazgo de una caja de preservativos vacía en la casa de El Remanso, donde mataron a Rosana Galliano, para saber si pertenece a algún amante con quien la víctima mantenía allí relaciones sexuales y que pudiera tener vinculación con el crimen.
Una fuente judicial y otra policial confirmaron que en la casaquinta de la calle Caramba y Patria, los peritos secuestraron entre otros elementos una caja de condones vacía que llamó la atención de los pesquisas.
La casa de El Remanso no estaba siendo habitada ni por Rosana, que alternaba entre la vivienda de sus padres y la de su pareja Oscar Lugo, ni por el ex marido José Arce, que desde que fue excluido del hogar por las denuncias de violencia familiar no podía acercarse a menos de 300 metros de la propiedad y se instaló en su campo de Pilar.
La casa del crimen sólo era el sitio acordado por la jueza de paz que tramitaba el divorcio del matrimonio para entregar a los dos hijos de la pareja.
Por ese motivo, los investigadores quieren saber el origen de la caja de preservativos y determinar si Rosana utilizaba esa casa para tener relaciones con parejas o amantes.
El fiscal Pernici le preguntó esta semana, cuando fueron a declarar, al novio de Rosana, Oscar Lugo, y al jardinero Daniel González, si mantuvieron con la víctima relaciones sexuales en ese lugar y si utilizaron esos preservativos.
El crimen de Rosana, de 29 años, ocurrió el 16 de enero pasado, en su casa quinta del barrio privado El Remanso, en el partido de Exaltación de la Cruz, cuando cenaba con su hermana Mónica.



