Desde épocas remotas el ser humano ha buscado en la naturaleza y de manera especial en el reino vegetal, sustancias que calmaran su dolor, mitigara su tristeza, que aplacara su fatiga combatiera su insomnio. Parece que siempre ha existido una necesidad, y hasta a veces, alterar el nivel de la conciencia, cambiar las percepciones y la imagen del mundo, para alcanzar una plenitud con la que siempre se ha soñado.
A principio del siglo pasado, la sociedad empezó a estudiar seriamente los problemas que surgen del abuso de las drogas y ésta preocupación ha dado por resultado que se tomen acciones de prevención, de tratamiento, de legislación, de control del narcotráfico, de coordinación y de acuerdos internacionales.
Las drogas no son inofensivas y muchos son los consumidores que han pagado un precio demasiado elevado por contemplar esa otra cara de la realidad, perdiendo su juventud, salud mental y corporal, sacrificando su desarrollo social, profesional y familiar y muchas veces han sido marginados socialmente porque no han sabido como protegerlos y aquello que comenzó un día como un intento de encontrar experiencias de vida y alivio a la angustia interior, terminó en una nefasta realidad.
Las experiencias recogidas en algunos países, propuestas presentadas en Argentina y los centros de tratamiento y recuperación nacionales y extranjeros, demuestran que los jóvenes afectados por el uso indebido de sustancias adictivas acusan en su origen, un gran déficit en el proceso de socialización que debería haber llevado a cabo la familia en primer lugar y la escuela después.
Desde su rol, el Trabajador Social entiende a la familia como una unidad estratégica de intervención y abordaje teniendo en cuenta el contexto socio-económico-político y cultural en el que desarrolla su vida cotidiana y, cuando se presentan situaciones de conflicto, es momento propicio para intervenir y producir cambios a favor de la misma, teniendo en cuenta sus características, su cultura, sus propias formas de ser y relacionarse, los modos de resolver las situaciones que se presentan en su vida cotidiana, teniendo presente los otros sistemas con los que interactúan para poder formar una red de contención que colabore a favor de esa familia en crisis para el hallazgo de alternativas satisfactorias para resolver situaciones concretas.
Que en esta semana, en que se refuerza la lucha contra el narcotráfico, cada una de las personas o instituciones que cumplen un papel dentro de la sociedad, pueda ser un agente de prevención y denunciar a quienes, a costa a vidas de otros, obtienen réditos incalculables, legalizando cualquier medio para satisfacer sus propios deseos aun sin importarles que sea en perjuicios del propio del ser humano.
La lucha contra el narcotrafico y el uso indebido de las drogas es un problema de todos por lo que debemos estar atentos a índices que expresen el comienzo de esta problemática.
Si su hijo está tomando drogas no se culpe ni pierda tiempo esperando que el problema se solucione por sí solo. Consulte con profesionales y pida asesoramiento.
Lic. Mirta Beisel
Asistente Social A.D.U.M.
La Asociación Dame Una Mano ( directores Angel R. Carazo y Luciano M. Villarruel), invita a todos los que quieran informarse a dirigirse a la sede, ubicada en 25 de Mayo 1088- Campana, Tel 03489-423350, de Lunes a Viernes de 8:30 a 12:00hs y de 16:30 a 20:00hs.



