Un joven de 24 años fue detenido ayer como sospechoso de haber asesinado a balazos al empresario metalúrgico Helmuth Mielke, de 77 años, ocurrido durante un robo en una casa ubicada dentro de un country en la vecina localidad de Capilla del Señor, en setiembre pasado.
Fuentes policiales indicaron que la esposa de la víctima reconoció al apresado como el asaltante que mató a su marido y que había entrado a robar junto a un cómplice, que aún está prófugo. La policía identificó al acusado como Héctor Daniel Silva, quien fue arrestado por detectives de la DDI Zárate-Campana en el partido de Pilar.
El fiscal del caso, Alejandro Yrigoyen, había ordenado la detención. El otro joven que participó del hecho también estaría identificado. Mielke fue asesinado el 15 de septiembre en el barrio cerrado "Chacras del Molino", en el kilómetro 72 de la ruta 8, Parada Roble.
La víctima era alemana y vivía allí junto a su esposa, Adela Berger, de 76 años. Los asaltantes entraron al country rompiendo el alambre perimetral. El empresario murió de tres balazos: el ladrón que le disparó pensó que el hombre estaba armado.
La víctima y su familia manejaban una empresa metalúrgica en San Fernando. Para llegar a "Chacras del Molino" hay que recorrer, desde la ruta 8, 800 metros por una calle de tierra.
Nada pudo evitar que los dos ladrones entraran al predio haciendo un corte en el alambre de unos dos metros de alto y con púas en la parte superior.
El hecho ocurrió cerca de las 4.30 de la madrugada. Mielke se despertó porque escuchó la alarma. Llovía y el empresario pensó que la alarma se había activado sola. Se levantó de la cama, tomó el control remoto para desactivarla y salió a un pasillo.
Allí fue donde se cruzó con uno de los ladrones. La hipótesis más fuerte es que el ladrón que le disparó confundió el control remoto con un arma. La mujer de Mielke escuchó antes de los disparos que uno de los ladrones insultaba y gritaba: "Está armado".
Mielke recibió un balazo en el estómago, otro en el pecho y el tercero en el brazo izquierdo. Con el hombre herido en el piso, los ladrones amenazaron a la mujer y le exigieron que les entregara el dinero. Ella les dio poco más de 5.000 pesos, un celular y algunas joyas.
Los ladrones escaparon por donde habían entrado. Los investigadores sospechaban que los asaltantes habían llegado al country caminando y que eran de la zona.
¿Los motivos? Para llegar al lugar donde rompieron el alambre hay que atravesar un largo camino de tierra que esa noche estaba intransitable por la lluvia y, además, porque sólo se llevaron dinero y objetos que son fáciles de ocultar entre la ropa.



