Buenos Aires, (NA)- El Fondo Monetario Internacional tiene «un rostro humano», aseguró su director gerente, Horst Köhler, quien recomendó que «el modelo a seguir» por los países latinoamericanos sea el aplicado por el presidente brasileño, Luiz Inacio «Lula» Da Silva. «Pensamos que la combinación de una economía de mercado más la atención de la equidad social es el formato correto para un futuro mejor. Esto se está demostrando ahora en Brasil, a través del presidente Lula.
Creo que también podría ser una fórmula para la Argentina», afirmó Köhler. El funcionario dijo que en su próxima visita a la Argentina espera «comprender mejor y profundamente» las políticas del gobierno de Néstor Kirchner. «Espero también que me mire, que me conozca y que vea que el Fondo tiene un rostro humano. Y que realmente somos gente comprometida a escuchar y ayudar», remarcó.
En declaraciones a corresponsales argentinos, el titular del FMI aseguró que no va a «negociar un nuevo acuerdo» con la Argentina y consideró que «eso es prematuro». «En su discurso inaugural Kirchner dijo que hay una necesidad de cambio, de instituciones fuertes en la Argentina, y una necesidad de una mayor equidad social y oportunidades para el pueblo. Creo que ésas son las orientaciones correctas.
Espero, y realmente pienso, que podemos apoyar esta agenda para el futuro», indicó.
Según afirmó, el Fondo promueve «un enfoque de mediano y largo plazo» que apunte a «mejorar la economía» y «cicatrizar las heridas» en la sociedad.
Afirmó que una de las prioridades debe ser «construir una sociedad con cohesión» y advirtió que el FMI no pedirá «lo imposible de un díapara el otro». «Somos sensibles y estamos atentos a la situación política difícil.
Pero también tenemos que decir qué es lo que creemos que es correcto: reforzar la credibilidad en el país y también la relación del país con sus socios internacionales», puntualizó.
Para Köhler, el desafío más importantes de la Argentina «es cicatrizar las heridas en la sociedad, encontrar unenfoque que vaya más allá de los partidos oplíticos y los grupos para definir el mínimo consenso necesario». «Con un 50 porciento o más de la gente viviendo en la línea de pobreza, o debajo de ella, no hay una buena perspectiva para el futuro», puntualizó.



