"Mucho ruido y pocas nueces": una frase tan conocida no puede dejar de merecer el entusiasmo para saber y leer una obra de Shakespeare llamada así.
Si tiene ganas de reírse y disfrutar la gracia tan particular y al mismo tiempo, tan característica del autor, esta es una oportunidad.
¡Hasta la próxima!
William Shakespeare - «Mucho ruido y pocas nueces»
El autor nació y murió en Strartford on Avon (1564 - 1616). Poeta y dramaturgo inglés, escribió esta obra de teatro llamada originalmente "Mucho ruido para nada" entre 1593 y 1595 junto a numerosos textos que, sumados a los posteriores, son reconocidos al punto de hoy seguir vigentes por su gran calidad. Algunas de sus obras más destacadas son: Enrique IV, Romeo y Julieta, Hamlet, Macbeth, Antonio y Cleopatra (tragedias); El sueño de una noche de verano, El mercader de Venecia, Medida por medida (comedias); etc.
Con una cantidad considerable de personajes cuyas personalidades están bien marcadas (ubicados, además, en una clase social elevada), y con un lenguaje adecuado a la época, sin dejar de ser totalmente sensible y sencillo, este trabajo se adueña de nuestras sonrisas a medida que avanzamos en las sucesivas escenas. Las tramas y las ingeniosas ideas de los integrantes de esta comedia hacen que nuestro interés se mantenga activo en todo momento.
Cinco actos resumen una historia generadora de otras por demás entretenidas, mediando el desarrollo de los antiguos cortejos humanos, con algunos rasgos que se hacen presentes en todos los tiempos y con una gracia imperdible.
"- Benedicto: Que me haya concebido una mujer, es cosa que le agradezco; que me haya criado, también es cosa por la cual le doy mis más humildes gracias; pero que sobre mi cabeza resuene una cadencia de cuerno de montería, [...] que todas las mujeres me perdonen."
"- Beatriz: No será en tanto Dios no haga a los hombres de otra sustancia distinta a la tierra. ¿No es desesperante para una mujer el verse dominada por un puñado de polvo valiente y tener que rendir cuentas de su vida a un terrón de cieno petulante? No, tío; no quiero a ninguno."



