La deshidratación y el golpe de calor son las afecciones más habituales en verano cuando las temperaturas suben por encima de los 35 grados centígrados, por lo que los expertos recomiendan mantener la temperatura de las viviendas en torno a los 25 grados, pero como podemos ver en estos días en espera de la tormenta de Santa Rosa se han notado temperaturas demasiado altas para la temporada.
El Municipio a través de la Secretaría de Salud y Desarrollo Social hizo llegar un comunicado diciendo que es necesario vigilar las subidas bruscas de temperaturas para evitar los golpes de calor y la deshidratación, sobre todo en ancianos, niños, enfermos de corazón y discapacitados. Las personas que realizan trabajos físicos o deportes expuestos a altas temperaturas también deben extremar la precaución.
Se recomienda mantener las viviendas a un mínimo de 25 grados y vigilar estrechamente a los ancianos y a los niños Se aconsejó evitar la exposición directa al sol en horas de máximas temperaturas y la ingesta de líquidos, frutas y alimentos ricos en minerales, así como una vigilancia estrecha de los ancianos y su necesidad de agua "dándoles de beber con asiduidad, mojándoles los labios, humedeciéndoles la piel y enfriando el ambiente".
Por otra parte, la deshidratación provocada por el exceso de sudoración y la poca ingesta de líquidos, así como el golpe de calor, son las afecciones más habituales cuando las temperaturas sobrepasan los 35 grados.
Los síntomas con los que más se manifiestan la deshidratación y los golpes de calor son las cefaleas, las náuseas, la inapetencia, la fiebre y el bajo nivel de conciencia.



