Buenos Aires, (NA)- El Gobierno de Néstor Kirchner desaceleró ayer la idea de impulsar una «intervención» al PAMI, luego de conseguir la renuncia de dos directores cuestionados que representaban a la CGT en la obra social y de abrir una instancia de diálogo con la central sindical para avanzar en el saneamiento del organismo.
Así lo dejaron entrever hoy el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Salud, Ginés González García, quienes aclararon que pese al pedido que hizo al Congreso, el objetivo final del Gobierno «nunca fue la intervención del PAMI».
La obra social de los jubilados maneja un presupuesto millonario, cercano actualmente a los 2.700 Millones de pesos anuales, y en sus 32 años de existencia fue intervenida en 17 oportunidades.



