Era supervisor en una metalúrgica. En aquel tiempo supo lo que significa levantarse a las seis de la mañana romperse el lomo y ganar un sueldo con el que apenas se llega a fin de mes.
Un día el entonces técnico de Villa Dálmine lo convenció para que viniera a jugar en el año 1975, en aquel plantel que se consagraría Campeón de Primera «C» denominado por su buen fútbol en el «Holanda de la «C».
Rolando en aquel momento me decía «Tengo un equipo bien armado en defensa y contundente en ataque». Y los números al final le dieron la razón. En los 36 partidos del certámen, ganaron 28 cotejos, con 4 empates e igual cifra en derrotas. Con 113 goles a favor y 39 en contra, totalizando 60 puntos.
Y Pedro fue el arquero titular, de aquella vuelta olímpica en Adrogué ante el local de Brown.
Esa tarde del 13 de diciembre de 1975, las precaria tribuna de madera parecía romperse toda ante tantos hinchas de nuestro medio, que festejaron como correspondía ese triunfador indiscutido.
BROWN: Olivieri; J. Cabrera, Gaito, Raimundo, A. García, O. Martínez, Perrotta, Rommeo, R. Larcamón, Magarzo y Cociolo. DT: Riccardi.
VILLA DALMINE: Pedro Catalano; Quinteros, Mansilla, Commisso, Nanni, Morales, Pedro Bases, Kerle, J.A. Martinez, C.A. Vázquez y Miguel Benitez. DT: Subcomisión de Fútbol.
Goles: 55’ y 88’ Miguel Benitez (VD). Cancha de Brown juez: C. Abeledo goleadores para todos los gustos en el ganador del ascenso. Horacio Lobos y Juan Martinez con 24; Miguel Benitez y Eduardo Oviedo 16, Pedro A. Bases 15; Angel Commisso 5, Carlos Morales 3 y Juan Kerle.
Catalano, pasó como golondrina de verano en la institución dalminista jugó una temporada, pero igualmente por su rendimiento y sus condiciones como persona, se ganó un lugarcito en la historia del club.
Pasaron los años y en 1985 llega al Deportivo Español, jugó 371 partidos. Un Sarmiento del fútbol. Actuó ininterrumpidamente en el arco de Español hasta que después de un gol que le convirtió Enzo Francescoli de tiro libre en 1994, el técnico «Toti» Iglesias lo sacó del equipo y debió alejarse del club, en conflicto con los dirigentes. Tiene el record de partidos consecutivos en Primera División desde el 27 de julio de 1986 ante Gimnasia y Esgrima de La Plata hasta el 29 de noviembre de 1994 frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, disputó 333 cotejos seguidos en el arco de Español. El 16 de julio de 1996 se retiró del fútbol actuando por Arsenal de Sarandí en Primera B. Nacional.
Tantos años de jugar, de recoger experiencia, lo pudo volcar luego dirigiendo a los chicos de la cuarta de Huracán.
Para él en su puesto el máximo fue Amadeo Carrizo «Sí. Me maravillaba la sencillez para resolver las situaciones mas complicadas. Yo era chico y no comprendía como tenía pleno manejo del momento sin necesidad de tirarse. Además me gusta Germán Burgos».
En la calle cuando mantenía toda su cabellera, muchos lo confundían con el periodista Mauro Viale. Un día se encontraron en un country de la colectividad judía, donde también dirigía y los chicos los cargaban.
Pedro Catalano, vivió con pena el hecho de que el club donde empezó a jugar, un día se vió obligado a cambiar de nombre «Para mí dijo en aquel momento, siempre va a ser Villa Dálmine, aunque cada vez sean menos los que se acuerden. No puedo evitarlo, leo Atlético Campana pero pienso y digo Villa Dálmine».
Hoy como lo vió nacer y lo amó Uppi. Como lo vivió en su vuelta olímpica en Adrogué Pedro, retornó al verdadero nombre del despertar a su vida futbolística.
Pedro Catalano, hoy lo recuerdo como aquel alumno que llegó en 75 en silencio a Villa Dálmine para luego ser en continuidad Sarmiento. Con un record difícil de superar.



