Buenos Aires, (NA) -- El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, sostuvo hoy que el Estado impulsará mejoras salariales "a través de acuerdos macroeco-nómicos" entre empresarios y sindicatos, y descartó la vía del decreto para seguir actualizando las remuneraciones.
Al referirse a un próximo aumento de salarios, Tomada consideró que "en estos momentos se está cobrando el último pago de los 50 pesos y el mes que viene se cobra el aguinaldo y eso nos da un margen de tiempo en lo inmediato para ir estableciendo la estrategia, que consta de dos partes".
"Por un lado -dijo- estamos viendo cómo está funcionando la negociación colectiva, que en algunas actividades, sobre todo las que están andando más o menos bien, están incorporando los 200 pesos como remuneración", explicó el funcionario.
Agregó que esos pagos "mejoran las remuneraciones porque incide por ahí en los premios o en la antigüedad, y va produciendo mejoras".
"Por otro lado, vamos a ir diseñando algún tipo de acción donde haya acuerdos, por ahí acuerdos generales, en dirección a alguna mejora salarial general", señaló en declaraciones periodísticas.
Recordó que fue el Estado, "porque estábamos en una situación de emergencia", el que impulsó los aumentos salariales por decreto, pero sostuvo que no cree "que ese sea el mejor instrumento".
"No lo descarto porque en épocas de crisis el gobierno tiene que usar algunos instrumentos diferentes, pero no me parece que la intervención directa del Estado a través de un decreto, sea el mejor método para la mejora de salarios", afirmó.
Tomada se mostró partidario de que "surjan acuerdos macro, interprofesionales, de todas las centrales sindicales y las centrales empresarias".
"Me parece que ese es el camino, que nosotros vamos a impulsar por lo menos", señaló en declaraciones a una radio de esta Capital.
Al salir a defender la prórroga de la doble indemnización por despidos sin causa, Tomada señaló que en los últimos días la situación "revela que si bien había cierta mejora en el ingreso de personal, todavía no se había producido una estabilización en los niveles de egreso o despido, o salida de personas".
Señaló que hasta diciembre "veremos cómo evolucionan las distintas variables de la producción, de la productividad, de los salarios, de la actividad, y ahí veremos qué decisión se adopta con respecto a esta doble indemnización".
El titualar de la cartera laboral refutó críticas de la Unión Industrial Argentina, que había señalado que la prórroga perjudica a la generación de empleo.
El ministro recordó que la indemnización doble fue suprimida para los trabajadores que ingresen a partir del primero de enero de 2003.
"Esto quiere decir que realmente si el sector empleador, a caballo de una reactivación de mercado, de una apertura de nuevos negocios y demás, quiere tomar trabajadores, no tiene el supuesto inconveniente que incorpora trabajadores que luego le van a resultar caros" en caso de despidos, dijo.
El ministro fundamentó la decisión de la prórroga en la necesidad de "reconocer que con la situación actual del empleo, un trabajador que tiene 40 ó 45 años de edad y 20 años de antigüedad en una empresa, tiene muchas dificultades para reincorporarse", al mercado de trabajo.
Dijo que "no estamos viviendo la época del pleno empleo y entonces nos parece por ahora, simplemente por ahora, que proteger a esos trabajadores que son a su vez los que mayor riesgo tienen para volver a insertarse, es la medida que tiene que ver con la emergencia".



