En la tarde de hoy se conocerá el veredicto del caso Pablo Martinoli, a más de 10 años de ocurrido el hecho. El único imputado en el hecho el ex policía Ramón Medina, podría ser condenado a reclusión perpetua, el castigo más severo previsto en el Código Penal.
Así lo solicitaron en sus alegatos de la semana pasada el fiscal de juicio, Humberto Bottini, y el abogado querellante Adolfo Tournier; en tanto que la defensa pidió la absolución del acusado al considerar que actuó en defensa propia.
Sin embargo, el fiscal Bottini destacó en sus argumentos ante los jueces Darío Porta, Daniel Ropolo y Angeles Andreini que "en ningún momento corrió peligro la vida de Medina, ni la de su hijo", cuando ambos perseguían a Martinoli y a su amigo, Alejandro Malvido, a quienes acusaban de haberle robado un automóvil.
El imputado, que estuvo prófugo durante seis años, no declaró durante el juicio, pero en la instrucción dijo que disparó porque los jóvenes lo atacaron a balazos.
Pero el fiscal consideró que Medina "miente cuando dice que hubo un tiroteo".
"Además de ser policía, como instructor de tiro sabía lo que hacía", explicó el fiscal de juicio.
Y agregó que Medina "no dio aviso al personal de las comisarías de Campana y Escobar hasta después de consumado el hecho".



