La posibilidad de adherirse a un tratamiento alimentario para bajar de peso, se facilita haciendo saber a la persona en consulta que el tratamiento tiene varias etapas (a mi entender tres fundamentales, y muy distintas) y que el control en consultorio finaliza cuando el interesado aprendió a conocer a los alimentos en su contenido nutricional , en su valor calórico, y sobretodo aprendió a usarlos para beneficiarse en todos los sentidos:
*Para preservar la salud
*para recuperar y mantener un peso posible
*para disfrutar de la comida y del encuentro que incluye.
Estos logros se consiguen además con la modificación de conductas alimentarias. Podemos deducir que un tratamiento alimentario implica un proceso de aprendizaje, un recorrido que transitan el paciente (en este caso no tan "paciente" ya que es el actor de sus cambios) y el profesional a cargo de diseñar y conducir el tratamiento, realizando los cambios necesarios para beneficiar a su paciente (activo) sin perder los objetivos de salud que impulsan el tratamiento.
Las conductas alimentarias se aprenden (como muchas otras) en la primera infancia, ese es el espacio de la formación de hábitos. Esas pautas quedan instaladas y a veces por diversas razones no son las conductas aprendidas las más adecuadas.
Muchas veces la demanda de los chicos no es traducida correctamente y se introduce un hábito incorrecto que puede llevar a largo plazo a generar una enfermedad. Además existen otras conductas llamadas "ancestrales" que están instaladas en nuestro genoma (que aún no se ha adaptado a nuestro estilo de vida actual). Según la teoría de "Neills" nuestro genoma esta preparado para ahorrar energía, ya que es el mismo que poseían los primates para sobrevivir en largas épocas de hambruna.
Cerrando por hoy, el adulto que necesita bajar de peso, tiene que recorrer un camino de aprendizaje con una fuerte motivación, acompañado por un profesional formado entre otros temas en el cambio de conducta alimentaria.
Hasta la próxima
Licenciada Nora M: Pin
Nutricionista Clínica.
Miembro del Comité Científico de Trastornos de Conducta Alimentaria de la Asoc. Argentina de Nutricionistas.



