"Un viejo chino pidió un deseo antes de morir. Quería ver el infierno y el paraíso. Como toda su vida había sido honrado, su deseo le fue concedido.
Primero fue conducido al infierno. Vio mesas repletas de deliciosos manjares, pero los comensales parecían hambrientos y furiosos. Sentados a dos metros de la mesa tenían que utilizar unos palillos muy largos y no conseguían llevarse ningún bocado a la boca. De ahí su sufrimiento y su cólera.
Entonces el anciano fue llevado al paraíso y vio exactamente el mismo espectáculo.
-Sí- Explicó a su regreso-. Las mismas mesas, la misma comida, los mismos palillos. Pero todos los comensales parecían felices y saciados.
-¿Por qué?-le preguntó alguien.
- Porque se alimentaban unos a otros."
¿Cuántas veces nos topamos con situaciones como éstas, en nuestra vida?
¿Reconocemos en seguida que el material con que están hechos felicidad y sufrimiento, son los mismos?
En la mayoría de los casos no nos damos cuenta de la semejanzas y hoy nos quejamos y lamentamos de lo mismo de lo ayer sentíamos como maravilloso...
¿Por qué nos pasa?
Es parte de la naturaleza humana y de aquello que en el consultorio llamamos neurosis. Por eso es muy importante para nosotros no generalizar lo que escuchamos e intentar entender de que nos habla quien habla cuando nos cuenta lo que le pasa. Es muy liviano asociar rápidamente a nuestro parecer. Pero cuando lo hacemos, no escuchamos al otro; reaccionamos ante la angustia que nos transmite y con nuestra angustia. . Detenernos a escuchar sin apresuramiento ni prejuicios nos lleva a oír mejor, pero necesitamos de nuestro propio análisis. En el primer momento, el del autoanálisis que nos permite salir de la situación angustiosa y pensar que nos despertó de nosotros mismos y de las situaciones vividas. Luego viene el trabajo más profundo, en nosotros y para con el otro.
Parece simple, como una receta de cocina; mezcla de ingredientes, tiempo de horno y en el mejor de los casos, saldría "con fritas"; pero; no es sencillo. Es el desafío de nuestra vida. Estamos totalmente comprometidos a él.
Hoy, lector al que siempre preguntamos tu opinión te contamos algo de nuestra cocina. Para preparar este manjar te necesitamos, como en familia...
Para comentarios y sugerencias , escribir al E-mail: caraoceca@hotmail.com




