LA PLATA, (AIBA). La seccional bonaerense de Upcn, uno de los gremios estatales que nuclea a los auxiliares docentes en conflicto con el gobierno, ratificó su rechazo a las propuestas oficiales para otorgar una recomposición parcial en los salarios del sector, pero ´como señal de buena voluntad´ anticipó que los porteros, cocineros y el personal de limpieza volverán el martes a ocupar su lugar en las escuelas, aunque para ´trabajar a reglamento´.
Así lo anunció el secretario general de la entidad, Carlos Quintana, en un alto de la negociación que volvieron a retomar ayer los representantes del Ejecutivo y de los sindicatos, en el intento por acercar las diferencias entre la demanda de los trabajadores por un sueldo básico que pase de 220 a 400 pesos, y el aumento de 130 pesos que ofrece la Provincia a través una mejora en los adicionales salariales.
En ese sentido, el dirigente calificó como ´lamentable´ la propuesta del gobierno que consiste en establecer una suma fija de 100 pesos por presentismo y movilidad –sin que sufra descuentos por faltas justificadas—, más otros 30 por material de trabajo, cercana a los 40 que perciben los docentes.
Aún así, y atento a la decisión del Ejecutivo de comenzar a descontarles los días no trabajados a los auxiliares que adhieren a las medidas de fuerza, el gremio resolvió dejar de lado la retención de tareas que se venía practicando desde hace un mes –lo que paralizó total o parcialmente unas 200 escuelas bonaerenses— y ´empezar a trabajar a reglamento, siempre y cuando se desista de aplicar cualquier medida disciplinaria sobre los trabajadores´.
´Esto significa un nuevo gesto de buena voluntad para seguir el diálogo y reclamar por lo nuestro en un marco más racional´, destacó Quintana, para quien ese cambio de actitud también representa ´una contribución como para que las escuelas normalicen su funcionamiento´.
Por último, el titular de Upcn adelantó que ese mismo martes volverá a reunirse con sus pares de ATE y Soeme, a fin de ´analizar en profundidad no sólo este conflicto, sino toda la realidad de la administración pública, signada por salarios de hambre y postergación para miles de empleados bonaerenses´.
No se descarta que de ese encuentro pueda surgir la decisión de convocar a un paro general en todos los organismos públicos provinciales que, al igual que en el caso de los auxiliares, reclaman una urgente recomposición de sus salarios que el gobierno se niega a conceder hasta enero de 2004.



