En esta época del año y como siempre sucede en ella, se producen los tradicionales y muchas veces necesarios corte de las ramas en los árboles de la vía pública. También entonces aparecen las recomendaciones de parte del Municipio pretendiendo organizar esas tareas, destacando las reglas que marcan esas tareas, reglas que muchas veces resultan cuanto menos molestas para quienes tienen la intención de cumplirlas.
Moradores de nuestra ciudad nos hacían notar los pasos que reglamentariamente exigen las autoridades al respecto y ellas parten del envío de una nota dirigida al Señor Intendente, solicitando que la dependencia correspondiente realice la poda de manos de gente competente. Pero claro, ocurre que tal vez debería ser una tarea habitual del municipio realizar la poda organizadamente, pero ello no ocurre y de ahí que los propios vecinos sean quienes por mano propia hagan la tarea y entonces vemos la forestación en las veredas con distintas formas, que de alguna manera deforman el paisaje.
Los motivos, tal como nos lo detallaba por ejemplo un vecino del Barrio Siderca, por los cuales veía la necesidad de solicitar la poda, son tres: "Que los árboles tapan la luz del alumbrado público, ensombreciendo totalmente el frente de las casas; que las ramas se enredan en los cables transportadores de la corriente, del teléfono y de la televisión y que los camiones que transitan por la calle destrozan a su paso gran cantidad gajos, mutilando las plantas y dejando muchos de ellos colgando lastimosamente".



