Buenos Aires, (NA)- El Gobierno de Uruguay aseguró ayer que quiere entablar una «negociación» con la Argentina y rechazó las acusaciones del presidente Néstor Kirchner, quien acusó a Montevideo de tener una posición intransigente en la disputa por las papeleras.
Así lo afirmó el ministro de Vivienda y Medio Ambiente uruguayo, Mariano Arana, quien subrayó que el presidente Tabaré Vázquez «quiere seguir el diálogo y la negociación» con la Argentina.
Arana pidió, además, que el conflicto con la Argentina se dirima a través de «informaciones» y no de «pasiones». Ayer, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ratificó que el Gobierno nacional busca un diálogo «sin condicionamientos» con Uruguay para encontrar un «punto de salida» al conflicto. «Lo que más quisiéramos es querer conversar, dialogar, abrir una instancia de negociación.
Lo que no se puede hacer es proponer un diálogo en el que se diga ‘vamos a dialogar pero de esto no se habla’», advirtió Fernández al reiterar los conceptos planteados por el presidente Néstor Kirchner ante el Congreso. Al rechazar la acusación argentina, Arana señaló: «Esto no es una bomba atómica que irresponsablemente se va a tirar. Aparte, seríamos suicidas: estaríamos condenando a una capital como es la del departamento de Río Negro».
El funcionario volvió a apuntar contra los cortes de ruta, que se registran en Entre Ríos contra la instalación de la papelera Botnia en Fray Bentos, al calificar de «insensato que un país haya quedado virtualmente bloqueado contraviniendo las más elementales reglas del derecho internacional». «Todo esto surgió por dudas ambientales, de eventuales contaminaciones. Dudas que podían ser totalmente entendibles y hasta compartibles. Pero todos los informes, de carácter incluso independientes, han respaldado este criterio», aseguró Arana.



