Buenos Aires (Especial de NA, por Mariano Spezzapria) -- Néstor Kirchner ya movió sus fichas, Roberto Lavagna confirmó su candidatura y Elisa Carrió la había anunciado mucho tiempo atrás. De los grandes actores de la política argentina, el que más duda sobre su futuro es Mauricio Macri.
No se trata de una duda menor: el diputado y presidente de Boca Juniors debe definir si se postulará como candidato a presidente o a jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Y pondrá en juego su promisoria carrera política.
Macri ya dijo que anunciará su candidatura en la segunda semana de marzo. Pero es muy probable que tome la decisión mucho antes, tal vez en las próximas horas. Y para eso contará con la ayuda de un "gurú" electoral extranjero.
Se trata de Jaime Durán Barba, un ecuatoriano que ganó prestigio por sus consejos en campañas electorales en diversos puntos de Latinoamérica. Su opinión pesará mucho en momentos en que Macri tiene que tomar una decisión clave.
"Sólo él sabe qué camino va a tomar", deslizó un dirigente macrista que admitió cierto desconcierto en el búnker de centroderecha.
Pero la determinación de Macri no depende sólo de las encuestas. También influirán mucho determinaciones que tomen otros dirigentes, como Juan Carlos Blumberg. El padre de Axel todavía medita una posible candidatura a gobernador de Buenos Aires.
Sin embargo, Blumberg parece hoy más dispuesto a desembarcar de lleno en la arena política: la semana que viene estará en Corrientes para reclamar por seguridad, pero también para apoyar a un frente de centroderecha que se opone al oficialismo provincial.
Junto a Blumberg llegará a Corrientes el propio Macri y posiblemente el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, con el mismo propósito que el padre de Axel.
Sobisch, justamente, será el candidato a presidente del espacio de centroderecha si Macri finalmente compite por la Jefatura de Gobierno porteña. Es que, a esta altura de las circunstancias, la relación Macri-Lavagna está "más fría que nunca".
Ambos, en el fondo, compiten por el liderazgo de la oposición de cara al recambio de 2011. Aunque en la Argentina las estrategias a largo plazo dependieron siempre de cuestiones coyunturales.
Como sea, la determinación final de Macri es esperada con ansias por los demás actores electorales. A todos ellos (el Gobierno, Lavagna, Carrió y el jefe de Gobierno Jorge Telerman) les cambiará el escenario según sea la definición macrista.
En la Capital se asentó mucho la candidatura de Telerman. El jefe de Gobierno puso todas las fichas a la gestión y le está dando resultado. También mejoró la ponderación del ministro Daniel Filmus, pero todavía está lejos de la disputa central.
Distinto sería el escenario sin Macri en la contienda. En ese caso se fortalecerían aún más Telerman y Filmus, y perdería chances el centroderechista PRO.
En el plano nacional, Macri disputaría con Roberto Lavagna el segundo lugar tras el oficialismo -ya sea Néstor o Cristina Kirchner el candidato-. La apuesta, en ese caso, sería convertirse en el referente de la oposición a nivel nacional.
Pero Macri duda y alimenta el misterio: Kirchner ya movió a Daniel Scioli a la provincia de Buenos Aires y ordenó instalar a Cristina como figura presidencial. Lavagna confirmó su candidatura y Carrió sigue adelante con la propia.
El que aún no definió es Macri. Su decisión también dependerá de la de Blumberg y está llamada a sacudir el tablero electoral.
Sólo en ese momento comenzará la campaña, que calienta motores pero aún no levanta vuelo.



