Una familia campanense protagonizó ayer una versión argentina de la película "Mi pobre Angelito". El escenario no fue esta vez una suntuosa mansión de Chicago, sino un desolado paraje de localidad santafesina de Pujato, donde una familia oriunda de nuestra ciudad detuvo la marcha de los dos autos en los que se dirigían a Córdoba. Allí, en el medio de la ruta, pararon unos minutos, pero olvidaron a uno de los integrantes de la familia, un chico de 13 años que caminó una hora y media durante la madrugada hasta una cabina de peaje, donde pidió auxilio para llegar a la ciudad y dirigirse a la comisaría de Pujato, donde lo socorrieron. Cuando los agentes de esa dependencia lograron hablar con sus padres, estos ya se encontraban en la ciudad cordobesa de Cruz Alta, sin dejar de reprocharse semejante olvido.
"El chico fue visto caminando sobre la ruta por los ocupantes de un móvil del peaje, que lo recogieron y nos avisaron para que lo fuéramos a buscar", dijo el comisario Walter Freniche, titular de la seccional Decimocuarta de Pujato.
"Esto ocurrió a la altura del kilómetro 757 de la ruta, desde donde lo trasladamos hasta la comisaría para brindarle contención y tratar de comunicarnos a los teléfonos celulares de sus padres", amplió el jefe policial.
"Cuando logramos hacerlo, la familia ya se encontraba en la ciudad cordobesa de Cruz Alta", distante a unos 80 kilómetros de Pujato", agregó.
Durante su estadia en la comisaría, el chico, identificado como Ramón Peralta, contó que el lunes cerca de las 2 de la mañana su familia partió desde Campana rumbo a Córdoba.
Su padre, su madre y él viajaban en un Peugeot 504, y en otro auto, un Renault 19, lo hacían su hermano, su cuñada y sus tres sobrinos.
El chico relató que cuando el auto se detuvo, él venía durmiendo en el asiento trasero, mientras su madre lo hacía del lado del acompañante. En ese momento se despertó y bajó a orinar.
Fue así que cuando los autos reanudaron la marcha, él quedó solo en el camino y no tuvo otra opción que ponerse a caminar en procura de hallar auxilio.
Cuando su familia se detuvo en un parador de la localidad cordobesa de Cruz Alta y comprobó que Ramón no estaba con ellos, encendió sus celulares y encontraron los mensajes que daban cuenta del paradero de su hijo.
Finalmente, poco antes de las 8 de la mañana, los padres llegaron a la comisaría de Pujato y se llevaron de regreso a Ramón con ellos.



