Entre el domingo y el lunes se produjeron una serie de accidentes de tránsito que dejaron el saldo de al menos once personas lesionadas.
Antes del brindis navideño, se produjo un hecho en la intersección de Salmini y Arribeños, donde dos personas sufrieron lesiones de consideración al caer de una moto Zanella 150 c.c.. Como producto de la fuerte caída, el conductor del rodado sufrió politraumatismos varios, mientras que su acompañante sufrió las peores consecuencias del hecho, presentando al parecer una fractura en una de sus piernas.
Ya en los primeros minutos de la Navidad, una mujer resultó herida al caer de su moto, una Zanella 70 c.c.. La herida fue identificada como Miriam Cristaldo, de 21 años, quien fue trasladada por bomberos al hospital local.
Posteriormente, colisionaron en la avenida Perón y calle Saavedra, una moto Guerrero, de 70 c.c., con un automóvil Renault 12, patente WDS-460, que era conducido por un sujeto de 25 años. Las dos personas que iban en la moto, identificadas como Eduardo y Julián Carreño, sufrieron politraumatismos varios.
Cerca de las 4.30 de la madrugada navideña, los bomberos debieron asistir a un joven que estaba tirado sobre la calzada en la zona de San Martín y Maipú. El menor de 13 años, a parecer estaba inconciente, por lo que de inmediato fue conducido al hospital San José por personal de bomberos.
Ya en la tarde del día de Navidad, se produjo un accidente en la intersección de las calles San Lorenzo y Matheu, en el barrio Dallera, donde chocaron dos motos de frente, sufriendo heridas tres personas, dos de ellas menores. Las motos que chocaron fueron una Maverick y una Guerrero, que era conducida por un chico de 13 años.
Por último, en la intersección de la avenida Rivadavia y Capilla del Señor se produjo otro accidente. En este caso la conductora de una moto, perdió el control de la misma cayendo sobre la calzada. La herida fue identificada como María Zapata, de 35 años, quien conducía una Motomel, de 70 c.c.
En todos los casos, hay que destacar el trabajo del personal de bomberos voluntarios, que con los móviles 30 y 34 tuvieron una ardua tarea durante el 24 y el mismo 25, debiendo además concurrir a otros llamados en donde finalmente no debieron intervenir, como un principio de incendio en un micro que circulaba por la Panamericana.



