Lo vivimos esta semana, más exactamente el 17 de octubre, cuando se suponía que iba a ser una fiesta para los peronistas estarían contentos con la determinación tomada por los seguidores.
Pero no fue así, Uds. lo vieron, una vez más "mostraron la hilacha" unos pocos desaforados que no entiendo como estaban ahí sin que nadie los controlara ya que el resto de la gente se comportaba muy bien.
Y eso duele, saber que siempre hay gente, poca pero que hace lío, cuando deberían hacer una fiesta respetuosa, cuando debería serlo especialmente para los peronistas y observar este escándalo que pudo terminar mucho peor.
Hoy en lugar de estar contentos ellos tienen la amargura de lo que fue más de lo mismo. Los violentos están como siempre hacen lo que quieren y la gente común sufre, como siempre, bah.
Los que no estamos en ninguno de esos lugares de ninguna de las partes afectadas vienen mirando y comentando como todo el mundo sin hacer que no vemos pero la procesión va por dentro, ya que el mundo entero vió las mismas imágenes y tal vez piensen..que todos somos así!
Lo cierto es que ya pasó como si nada, nadie sancionó a nadie y todo quedó en el recuerdo.
No sé como lo tomaron Uds. y como seguirá esta historia, pero, disculpen mi esceptisismo creo que no va a pasar nada y nosotros que miramos de afuera nos quedamos con la bronca y la incertidumbre pensar que nunca seremos mejores..e insisto que duele.
Algún día no volveremos a observar los escándalos de siempre, estas escenas que no hay derecho a sufrir.
Ahora me voy, porque estoy haciendo otras cosas, los dejo un abrazo y espero que la próxima nota sea más optimista, los abrazo.
Marta Chaile



