Alrededor de un 90 por ciento de enfermos de fibromialgia no están disgnosticados, segun Jaume Graell, director del Instituto de Reumatología y Enfermedades Oseas, único centro con una unidad específica para el tratamiento de esta desconocida dolencia. Graell explicó a Europa Press que "entre un 3 y un 5 por ciento de la población española podría padecer esta enfermedad, y sólo unos 100.000 casos estarían diagnosticados".
La fibromialgia, que afecta mayoritariamente a las mujeres, es una enfermedad de causa desconocida que provoca en el paciente constantes dolores corporales, fatiga, mareos y dificultades para dormir. Su evolución es progresiva, por lo que "la falta de un diagn´sotico correcto y a tiempo puede hacer que el enfermo tenga que acabar abandonando su trabajo sin que, además, se le reconozca la patología como causante de su baja o su invalidez", aseguró Graell.
La aparición de los síntomas va asociada a una situación de depresión o ansiedad, que "se incrementa por la falta de un diagnóstico correcto o porque algunos médicos les dicen a sus pacientes que la única solución es acostumbrarse a los dolores", afirmó Graell. Según un estudio elaborado en Estados Unidos, pasan una media de siete años entre la detección de los primeros síntomas y el diagnóstico de la enfermedad por parte de un especialista.
Según Graell, "el desconocimiento de esta patología por parte de un sector de la sanidad, junto con el hecho de que otros muchos no lo quieren reconocer como enfermedad, dificulta enormemente el tratamiento de los pacientes". Por la unidad que dirige este experto han pasado cerca de 3.000 enfermos, a los que se aplica un tratamiento combinado entre los fármacos y las terapias físicas.
Graell indicó que "los tratamientos son muy variados según cada paciente, pero solemos recomendar la aplicación de calor, masajes, ejercicio moderado, junto con la aplicación de la ozonoterapia subcutánea". Esta técnica consiste en la infiltración de oxígeno bajo la piel que rodea la zona de la comuna, lo que consigue, en el 80 % de los casos, un alivio del dolor. Además, el tratamiento se completa con la prescripción de antidepresivos, ansiolíticos o relajantes musculares.
Nota de Europa Press, extraída de Asociacion Coruñesa de Fibromialgia y Factiga Crónica.



