"La pérdida del Profesor Alfredo Bravo, dirigente socialista, nos causa un profundo dolor. Yo tuve la suerte de conocerlo y se de su lucha. Don Alfredo no fue solo un dirigente político honesto, también fue un militante gremial activo y supo asumir un fuerte compromiso en la defensa de los Derechos Humanos, -dijo Bougnet-. También sufrió la tortura y la cárcel con la última dictadura militar, situación que afrontó con la dignidad que lo ha caracterizado siempre. Vaya nuestro adiós y nuestro reconocimiento a don Alfredo Bravo, un verdadero ejemplo "Concluyó.



