Buenos Aires (Especial de NA, por Mariano Spezzapria) -- El presidente Néstor Kirchner tocó la campanita en la Bolsa de Nueva York, habló ante la ONU y se reunió con Romano Prodi, pero la intensa actividad que desplegó en los últimos días no le impidió hacer lo que más le atrae, que es diseñar el futuro armado electoral del oficialismo.
Por caso, desde Nueva York llamó a Misiones para anticiparle al gobernador Carlos Rovira que el próximo martes estará en Posadas para participar de un acto de apoyo al oficialismo de cara a las elecciones para convencionales constituyentes que se realizarán el 29 de octubre.
Pero Kirchner no interviene en la "política chica" de los distritos sólo telefónicamente, porque en la delegación que lo acompaña en los Estados Unidos hay dirigentes que suelen ser los ejecutores de sus ideas políticas, como el jefe de Gabinete Alberto Fernández y el senador José Pampuro.
Sin embargo, el hombre al que más tiempo le concedió Kirchner en los últimos días en Nueva York es al senador Carlos "Lole" Reutemann, a quien busca convencer -aún sin éxito- de que acepte postularse como candidato a gobernador de Santa Fe por el oficialismo el año que viene.
Es que en ese importante distrito el oficialismo corre serio riesgo de perder la Gobernación a manos del socialista Hermes Binner, quien según lo que proyectan las encuestas ganaría las elecciones tanto contra Rafael Bielsa como Agustín Rossi, el jefe del bloque de diputados nacionales del kirchnerismo.
Como sea, la estrategia de Kirchner en los distritos clave -a Santa Fe se suman Buenos Aires, Córdoba y la Capital Federal- consiste en sembrar múltiples candidatos.
"Hay que tener varios candidatos listos y sacarlos a la cancha a fin de año", suele repetir el jefe de Estado en sus conversaciones con Alberto Fernández, Pampuro y José María Díaz Bancalari, también presente en la delegación argentina en Nueva York.
Para el caso de la provincia de Buenos Aires, esa frase de Kirchner es a la vez un emplazamiento a Felipe Solá y un aliento a postulaciones alternativas: el primer mandatario ya le pidió al gobernador que procure que el pronunciamiento de la Suprema Corte sobre la reelección se emita antes de fin de año.
Si ese pronunciamiento resultara favorable a Solá, es más que probable que el actual gobernador se convierta finalmente en el candidato oficialista, resignando las pretensiones de Aníbal Fernández, el propio Pampuro, Florencio Randazzo y Alberto Balestrini, el presidente de la Cámara de Diputados.
Pero en las últimas horas se agregó, en forma sorpresiva, un nombre de peso a la lista de los aspirantes a la Gobernación más importante del país: el de la ministra Alicia Kirchner.
Se trata de una primera versión, pero no suena del todo descabellada porque la hermana del Presidente está estrechamente vinculada al armado de un proyecto para "sembrar" de intendentes propios (es decir "K puros") el conurbano bonaerense.
Los que conocen la interna del Ministerio de Desarrollo Social se refieren a "los margaritos", en alusión al segundo nombre de la hermana presidencial. Es un grupo de funcionarios que, como el vocero Fernando Grey en el caso de Esteban Echeverría, aspiran a convertirse intendentes en 2007.
También son varios los dirigentes oficialistas que tienen aspiraciones de convertirse en candidatos a jefe de Gobierno porteño el año próximo: en la lista se anotan el vicepresidente Daniel Scioli y el actual mandatario Jorge Telerman. No se descarta, incluso, que ambos compitan bajo el "gran paraguas K". Un escalón por debajo se ubica Aníbal Ibarra, que viene de conseguir al menos un respiro luego de que la Justicia confirmara su sobreseimiento en la causa por la tragedia de Cromañón.
La estrategia presidencial de alistar candidatos para sacarlos a la cancha desde diciembre próximo se verifica también en Córdoba, donde la lista de postulantes es integrada por el intendente Luis Juez, el delfín delasotista Juan Carlos Schiaretti y el senador José Urquía.
Un caso interesante es el del ex basquetbolista Héctor "Pichi" Campana, quien aspira a la intendencia de la capital cordobesa y en poco tiempo más se afiliará al Partido de la Victoria, una estructura kirchnerista no peronista que a nivel nacional coordina la interventora del PAMI, Graciela Ocaña.
Kirchner sigue paso a paso el derrotero de todos estos dirigentes. Y los sigue con la obsesión de un ajedrecista, que no deja de pensar en el tablero local aún estando a miles de kilómetros de distancia, como lo está ahora en Nueva York.



