Un gol de penalti de Zinedine Zidane clasificó hoy a Francia para la final del Mundial de Alemania contra Italia, con un triunfo por 1-0 sobre Portugal.
El resultado, justo y trabajado aunque sin mucho brillo, dejó a Francia a las puertas del segundo título de su historia y acabó con un invicto de doce partidos que Luiz Felipe Scolari arrastraba desde el Mundial de 2002 como técnico de Brasil.



