Solía contar nuestro recordado Gotardo Crocce acerca de los oficios que se perdieron en el tiempo. Hoy quisiera rescatar algo de la historia de la ciudad , y hablar de los oficios que perduran en el tiempo.
Tal vez no sea un oficio, ni una profesión, pero que el almacenero existe, existe.
..." Ser almacenero no es cualquier cosa.
Para serlo de verdad hay que ser medio psicologo, un gran financista, tener visión de futuro, calidez humana, saber sonreir al mal tiempo,adecuarse al tema del marketing,saber de futbol, ser un licenciado en política,ser recopilador de historias de barrio,tener paciencia para cobrar a los morosos. Todo lo enumerado es necesario pero para serlo de verdad hay que ser una buena persona.
A partir del reconocimiento de los hermanos Buks, camine por la ciudad y por mi barrio mirando todo con otros ojos y encontré muchos iguales que ellos: " buena gente".
Y vi que reunian todas estas condiciones antes enumeradas. Entré silenciosamente y escuché el saludo, y toda la bateria de preguntas para actualizarse sobre la situación de la familia del cliente, antes lo criticaba, pero ahora considero que es necesario, a veces el cliente no tiene con quien charlar de algunas cosas y allí está la oreja del almacenero, conteniendolo.
Es diferente entrar a un almacén que a un supermercado.
En el segundo es como entrar a una selva de productos y rostros, todo tienta, pero nadie me dice cual es el mejor, ni me da la yapa.
Solo pasa la gente de limpieza barriendome la suerte con aserrín y escobillón o el guardia de seguridad.
Después de una hora de recorrer las largas galerias nos encotramos con el pobre cajero que automaticamamente nos sonrie , nos saluda pero que se esmera para despacharnos en tiempo record.
No pudimos contarle que estabamos contentos porque nuestro hijo aprendió a caminar o porque estabamos enamorados y aunque afuera llovia nos parecia que sol brillaba.
En los barrios hay almaceneros emblemáticos por ejemplo en Otamendi : el almacén de Farias,en él se puede contar la historia misma del barrio.No enumeraré otros porque todos al leer la nota irán diciendo el nombre de su almacenero de barrio.
Creo que debemos honrar a nuestro almacenero aunque sea con una sonrisa mas grande .
El almacenero es alguien que sobrevivió a la globalización y a las crisis.
Cristina Blotta



