Tres policías bonaerense fueron exonerados ayer por estar directamente implicados en la desaparición de una persona con problemas mentales, ocurrida en 2003 en nuestra ciudad. Otros dos efectivos fueron sancionados con una suspensión por su vinculación al hecho.
La medida recayó sobre los sargentos Daniel Orlando Mendieta y Cristian Alberto Espinosa, y el subteniente Carmelo Ramón Mendieta, quienes fueron separados de la fuerza. Mientras que el teniente Abel Darío Riquelme -cumplía funciones como oficial de servicio- fue suspendido por 30 días y la oficial de policía Paola Natalia Gamarra recibió la misma pena, pero por 10 días.
Según informó el ministerio de Seguridad bonaerense, los efectivos exonerados ya se encontraban separados preventivamente desde el 10 de junio del 2005, medida que fue dispuesta en el marco de las investigaciones judiciales y de la Auditoría General de Asuntos Internos.
Los hechos se desencadenaron el 16 de junio del 2003, cuando la oficial Gamarra recibió en la comisaría de Campana un llamado telefónico procedente de la Unidad Penitenciaria Nº 21 de nuestra ciudad, denunciando que en el playón de la cárcel había una persona con evidentes signos de padecer problemas mentales.
En un patrullero, los sargentos Mendieta y Espinosa y el subteniente Mendieta, acudieron al lugar, donde encontraron al individuo y lo subieron a la camioneta. El hombre, identificado como Rodolfo Santiago Damiolini, desapareció y desde ese día se desconoce qué sucedió con él.
Cuando fue efectuada la denuncia de la desaparición de Damiolini, los policías -ahora exonerados- fueron citados por la Justicia de local, ya que un testigo del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) había visto cómo lo subían a una camioneta de la comisaría. Sin embargo, los efectivos negaron haber tomado alguna intervención en el hecho.
En junio del 2005, la Auditoría General de Asuntos Internos bonaerense tomó conocimiento de la investigación judicial y ante la gravedad de los hechos, ordenó la inmediata separación preventiva del servicio de Mendieta, Espinosa, Gamarra y el oficial de servicio Abel Riquelme.
La investigación dio un giro definitivo recientemente, cuando la oficial Gamarra se presentó espontáneamente en la Auditoría de Asuntos Internos y rompió el silencio.
Según indicó la cartera de Seguridad, la policía aseguró que el subteniente Carmelo Mendieta le había recomendado no hablar y "permanecer juntos" porque corrían peligro de "quedar presos". Asimismo le aconsejó no presentarse a declarar.
La declaración de la mujer policía fue comunicada al fiscal Camilo Quiroga, para ser incorporada a la causa penal que se sigue en la Unidad Funcional de Instrucción Nº 1 de Campana.
Finalmente, la causa fue elevada a juicio contra los policías exonerados acusados de los delitos de "abandono de persona, privación ilegal de la libertad e incumplimiento de los deberes de funcionario público".
La sanción impuesta a los tres policías exonerados en el procedimiento administrativo es una de las más severas contenidas en el régimen disciplinario policial, que implica la separación definitiva de la fuerza, la pérdida de todos los beneficios inherentes al cargo y un obstáculo casi insalvable para volver a desempeñarse en cargos públicos, señalaron desde el Ministerio.



