El lunes 3 estaba frente a mi grupo de alumnos como todos los días, dispuesta a dar clase. Era la clase del Día del Veterano de Guerra, (del Día de las Malvinas) y yo crei que en una hora el tema habría terminado, como la mayoría de los temas de Calendario Escolar.
Comencé a contarles, desde mi experiencia, como viví ese 2 de abril de 1982 y para mi asombro ellos querían saber más y más.
Cuando me di cuenta 34 pares de ojitos me miraban asombrados, participando, levantando la mano....opinando, 34 pares de ojitos emocionados que escucharon un poema que un soldado había escrito para su mamá.
En un abrir y cerrar de ojos, sonó el timbre y ellos seguían sentados, inmóviles, esperando que la historia continuara.
Para terminar dije que los héroes de Malvinas son los vivos y los muertos, los que volvieron y los que se quedaron y que merecen nuestro reconocimiento y aplauso.
Para mi emoción 2 chicos comenzaron a aplaudir y el aplauso de uno se hizo de todos. Esa fue su manera de expresar reconocimiento, ese aplauso fue para los que no nos escuchan, pero están (como dijo un alumno) Allí estaba yo, emocionada por la reacción de estos nenes de 9 años.
La historia que sigue, la escribieron ellos, son palabras escritas por manitas pequeñas, pero pensadas y sentidas por corazones grandes, uno desde lo más profundo escribió: estoy tan agradecido que tengo ganas de llorar.
Mi satisfacción fue enorme y se los dije, ellos aplaudieron nuevamente ¿mis ojos?....mis ojos se llenaron de lágrimas y mi corazón sintió la felicidad de la tarea cumplida.
Este es nuestro granito de arena para todos los soldados de Malvinas, para los que volvieron y para los que quedaron en la eternidad, pero que sea el comienzo de un gran castillo.
Soldados de Malvinas, su tarea no fue en vano, los "grandes" del futuro saben valorarlos.!Viva la Patria!
Sandra Pasquale
Docente de 4to. año "C" T.T.



