El gobernador Felipe Solá dio ayer un fuerte respaldo a su ministro de Seguridad, León Arslanián, al destacar los "importantes cambios" que se llevan adelante en la Policía de la Provincia, sobre los que -dijo- "van en serio" y garantizarán que esa fuerza "nunca" vuelva a ser "la que fue en la década del 80 y del 90".
Durante un acto en Las Flores al conmemorarse el 150 aniversario de la ciudad, el mandatario remarcó que "aquel que cree que porque tiene un arma en la mano, una chapa y un uniforme puede atentar o ser violento con alguien, va a recibir al Estado como respuesta".
En ese sentido, afirmó que "si desde el Estado se pretende que todos los delincuentes peligrosos para la gente vayan presos, también quiero que los que representan, tienen un sueldo del Estado y un uniforme, sepan que tienen más obligaciones que un hombre común".
"Si no, que no entren en la Policía ni en el Servicio Penitenciario porque son civiles al servicio del pueblo", agregó, en declaraciones difundidas en un comunicado. Y sostuvo que "la Policía de la Provincia nunca va a ser la que fue, no la de la época del proceso que es innombrable, tampoco la de la década del 80, ni la del 90". "La Policía que tenemos ahora empezó a cambiar en serio y va a ser totalmente distinta a la histórica", manifestó.
Solá hizo estas declaraciones en el acto principal del aniversario del municipio bonaerense, acompañado por el presidente del Instituto Cultural, Alberto Hernández; el director del Banco Provincia, Martín Lousteau, y el intendente del municipio, Alberto Gelene; entre otras autoridades.
Durante su visita, el mandatario bonaerense recorrió obras de pavimentación y dialogó con los obreros y con los vecinos del lugar. También recorrió viviendas del barrio las Verbenas; la inauguración del centro de Promoción Comunitaria "Los Manzanares" y de las calles del Hospital Subzonal "Las Flores". Allí, Solá prometió en su discurso la entrega de un tomógrafo para el hospital.



