Hoy se cumple un año más que no esta fisicamente entre nosotros, esta mujer maravillosa que tuve la suerte de haberla conocido en los últimos 10 años de su vida. Llegó a acompañarme en el programa de los domingos cuando estabamos en la Jean Jaures con la FM Simple.
Y Gladys era una mujer "de fierro" , luchadora, con inmensas ganas de vivir, madraza con sus hijos y nietos y querida por quien la conocía y la disfrutaba como amiga, las mismas que me recordaron la fecha de hoy y me dijeron que ellas la quieren y extrañan comos siempre.
Mencioné solo dos de sus facetas dignas de recordar, porque ella tenía una inmensa pasión por los animales: perros, gatos, caballos, etc. estuvieron junto a otras personas, trabajó en beneficio de ellos a límites increibles de amor al punto de cobijarlos, "en maza" en su propia casa hasta encontrarles ubicación y muchos quedaron a su lado para siempre.
Amaba la docencia donde ella se desempeñó durante toda su vida y era también en esto una apasionada por defender los derechos de su gremio y el de los jóvenes a su cargo y lo demostró infinidad de veces. Ella sabía lo que quería y peleaba por sus convicciones.
Amaba a Campana y en este caso se originó dentro de mi programa un hecho sin precedentes, contando la historia "De la Estación a la Plaza" , sus vivencias con los vecinos y compañeros de su niñez, adolescencia y juventud. Las evocaba con cariño y recordab a a "su" gente por casa y nombre, no importaban las nacionalidades, ni clases sociales, toda la nostalgia sonriente de aquellos, de ella misma y su familia hasta el mínimo detalle, lo que hizo que los oyentes se autoconvocaran y junto a Gladys Savastano, se unieron para hacer una reunión impresionante en el Campana Boat Club, donde no solo se llegaron los que vivían en la ciudad, sino gente que llegó de lugares lejanos adonde habían emigrado y también sus amigas entusiasmadas por la idea de juntarse para evocar esos tiempos en la actualidad, se puso una placa en la Farmacia Fernandez, la unica estructura que se mantiene igual a entonces, "a sus tiempos" . Fue emocionante y maravilloso. Pequeña, bonita a pesar de que no era una niña, pero que fue "una muñeca" en su juventud y se notaba de "pocas pulgas", ante las injusticias, y querible por quienes sintieron su aprecio, la recuerdan sus amigas de toda la vida y yo que llegue a quererla con el alma, pues sabía que la vida no le fue fácil y sin embargo no guardó rencores. Hoy estará rodeada de animalitos en un lugar privilegiado, donde nadie los deja tirados, desamparados y talvez te enterás que los tuyos te recuerdan con amor y los que pudimos conocerte y sufrir por tu partida tan joven, dejándonos un agujerito en el corazón y una nostálgica sonrisa, también.
Marta Chaile



