Aquel sábado 28 de abril de 2001, la noticia corrió como reguero de pólvora a pocas horas del accidente: había caído una avioneta con 10 tripulantes, entre los que se encontraba el industrial Agustín Rocca, de 55 años de edad, hijo de Roberto y hermano mayor de Paolo y Gianfelice Rocca.
La muerte lo encontró volando con un grupo de amigos hacia el sur argentino, una de las pasiones de su vida, para colocar un mástil y una bandera nacional en el Glaciar Perito Moreno, exactamente donde el explorador argentino lo hizo por primera vez.
Agustín Rocca nació en Milán. Ingresó a las filas de Techint en 1976. Y llegó a la Argentina en 1978. Fue Vicepresidente de Finanzas y Control, y Presidente para América Latina; y desde 1993 ejercía el cargo de Presidente del Grupo.
Destacado referente del empresariado argentino, su estilo de conducción era ágil, directo y orientado a favorecer el trabajo en equipo y la construcción de consensos a través de la promoción del debate interno entre quienes lo acompañaban.
Consideraba también esencial la relación y presencia de las empresas de Techint en las localidades donde operan. Fomentó así las iniciativas tendientes a contribuir con el desarrollo local y tenía gran sensibilidad para los problemas sociales y comunitarios. "Hoy -dijo a sus colaboradores en 1999- junto a los programas que nos ven comprometidos en el mejoramiento de la calidad de vida de las ciudades donde tenemos nuestras plantas o nuestras obras, hay proyectos innovadores en el campo de la cultura, del cuidado del ambiente y de la sanidad. Temas y proyectos nuevos, pero siempre estimulados por el mismo principio: "ayudar a quien se ayuda". Colaborar con las instituciones que están cerca de nosotros, en un esfuerzo común y orientado por la idea de que, en una economía global, la fuerza de una comunidad y la ventaja competitiva de una empresa dependen una de la otra."
Sus compañeros de trabajo y la comunidad toda lo recuerdan en este día a dos años de su desaparición física.



