Buenos Aires (Especial de NA por Martín Hermida) -- Lo dijo el propio presidente Néstor Kirchner cuando enfrentó a la prensa después del encuentro mantenido hoy con su par norteamericano, George Bush: ¨Fue una charla sincera y cruda¨, donde ¨no se buscó la placidez¨ y en la que ¨cada uno, desde su verdad relativa, dijo lo que pensaba¨. Así expresó con bastante exactitud lo que había ocurrido poco antes puertas adentro, que no dejó del todo conformes a los hombres del Gobierno.
En realidad, se trató de una reunión tensa, dura, en la que Bush cumplió con su objetivo de no dar un apoyo explícito y público al gobierno argentino en las negociaciones con el FMI.
Eso es lo que hubiera deseado la primera línea del gobierno de Kirchner, pero no pudo ser.
Y para colmo, Bush se despachó con un reclamo fuerte: pidió que haya seguridad jurídica para que puedan llegar las inversiones que necesita el país, que ¨los contratos se cumplan¨ y que ¨haya certeza de que no se van a cambiar las reglas del juego¨.
Como buen negociador, también mostró algunas cartas buenas cuando elogió a Kirchner por la marcha de la economía (habló de ¨una mejora dramática¨) y le ¨sugirió¨ al Presidente que defienda sus posiciones ante el Fondo ¨con una mano más firme¨.
Pero de apoyos concretos, nada. Es que tanto la reunión de los dos presidentes –la primera que se hace en estas tierras- como toda la ¨previa¨ de la Cumbre, con las discusiones por el documento final incluídas, marcaron un clima espeso y una clara dificultad para lograr consensos, con posiciones diametralmente opuestas en algunos temas.
No sólo fueron los Estados Unidos los que embistieron duramente, por ejemplo, para incluir el tema del ALCA (el Area de Libre Comercio de las Américas) entre los temas de esta Cumbre, que de hecho apuntaba para otro lado. Al gobierno de Bush se acoplaron con fuerza otros aliados, como México, cuyo presidente, Vicente Fox, incluso llegó a plantear que el acuerdo
continental se hiciera dejando de lado al Mercosur. Todo esto abre una grieta profunda y plantea un interrogante de cara al futuro cuando se trate de discusiones que involucren a todo el continente.
Si hay algo que caracterizó con un sesgo distintivo a esta Cumbre desde los días previos al inicio formal, fue la fuerte polarización que se evidenció, en determinados temas, entre Estados Unidos y algunos de sus ¨aliados¨ en esta puja (Canadá, México, los países de América Central, Colombia y México), por un lado, y Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela, por el otro.
La pelea de fondo, como quedó claro, estuvo dada por el ALCA que impulsa con ahínco el gobierno de Estados Unidos. Por eso, más allá de esta Cumbre, mirando al futuro, cabe reguntarse si ante las grandes discusiones que tenga que enfrentar de ahora en más la región no se repetirá esa marcada división, quizá con algunos matices, y con las dificultades lógicas para alcanzar consensos.
¿A qué obedeció tanta insistencia del gobierno de Bush para que el ALCA figurara en el documento final de la Cumbre? Al hablar con funcionarios, dirigentes políticos y hombres de negocios, la idea que queda flotando es que este proceso de integración finalmente se terminará dando. Y si no se cristaliza tal como los Estados Unidos sueñan, terminará haciéndolo de un modo muy parecido.
El tema pasa más bien por ¨marcar la cancha¨, plantear la amenaza de que quienes no quieran sumarse al proyecto quedarán ¨aislados¨ y dejar sentado el liderazgo norteamericano.
Mientras en Mar del Plata todavía se negociaba febrilmente, el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, puso en negro sobre blanco las intenciones de la administración Bush: ¨Vamos a seguir insistiendo, con muchísimo respeto, para que algún día tengamos un acuerdo de libre comercio de las Américas. Si no se da este año, será el próximo; si no es en cinco años, será en diez o en veinte, pero algún día, hay que reconocerlo, vamos a ser más fuertes si todos estamos unidos¨, disparó en un encuentro con empresarios. Vaya arenga.
En las fuertes discusiones que antecedieron al encuentro Kirchner-Bush y al inicio de la Cumbre, y que siguieron hasta último momento, la ¨vedette¨ fue el ALCA. En este tema, la posición fundamentalmente de Argentina y Brasil (Uruguay y Paraguay, los otros socios en el Mercosur, no fueron tan enfáticos) pasó por negarse a abrir la discusión y sobre todo a poner plazos en torno al ALCA si no se planteaba antes el tema de una eventual rebaja o eliminación de los subsidios agrícolas.
Esa –considerada ahora ampulosamente como ¨la madre de todas las batallas- fue la postura que mostró también en Buenos Aires el ministro de Economía, Roberto Lavagna, cuando se reunió en los días previos a la Cumbre con el embajador de los Estados Unidos, Lino Gutiérrez, y con el secretario de Comercio de los Estados Unidos.
Uno de los puntos centrales de la discusión pasó por el tema de los plazos: la administración de Bus insistía en que se dejara en claro que el proceso para la implementación de este mercado continental se retomaría, después de la impasse en que se encuentra, en el primer semestre de 2006.
En el Ministerio de Economía se aclaró que no había problemas en aceptar que el proceso está abierto, pero se resistían a poner fechas concretas.
No hay dudas de que el centro del problema pasa, para Argentina y sus principales socios en el Mercosur, por los millonarios subsidios que Estados Unidos –y también la Unión Europea-otorgan a sus productores agropecuarios, en desmedro de quienes quieren entrar a sus mercados desde esta parte del mundo.
También estaba claro que aquí no habría ninguna solución al problema. La cuestión seguirá debatiéndose a mediados del mes próximo (está previsto que la ronda de conversaciones se inicie el 9) en la reunión de la OMC (la Organización Mundial del Comercio) que se hará en Hong Kong.
Pero desde este lado no hay demasiadas expectativas, especialmente por la ¨pobre¨ oferta –así la calificaron funcionarios argentinos- que ya hizo Europa en el tema subsidios. Después de la Cumbre y de los agitados días que vivió el país, esa será una de las grandes discusiones en el ajedrez mundial que ya se anticipan.



