La vida nos sorprende siempre con hechos e historias que se enmarcan en las malas noticias y son muchos menos las veces que nos encontramos con buenas nuevas. Como en este caso en que entrevistamos a Roberto Monges, comerciante de nuestra ciudad propietario de un autoservicio de barrio porque conocíamos de su espíritu solidario y de amor al prójimo, ayer dando a vecinos y a instituciones.
Al preguntarle por qué esta actitud de vida que lo liga a la generosidad, al dar a los demás nos informó que ¨es una vocación que viene desde que yo era chico, emulando a mis padres, vocación que se acrecentó a partir de mi acercamiento a la Iglesia Evangélica pero a pesar de esto a la hora de ayudar no me fijo de que religión es¨.
Su colaboración en ropas, alimentos, medicamentos, con el projimo tiene muchas aristas. Desde donar el pan, el dulce y la leche para los chicos de los comedores de la Iglesia Peniel, la del Pastor Locaso, a través de la Fundación de Caly - de la cual es vicepresidente -donde colabora con el comedor Volando Bajito, hasta ocuparse del mantenimiento de un anciano que todos los días va a su negocio y lleva lo que necesita para comer o que le cuenta que su techo se llueve.
¨Compre membrana y le pedí a un empleado mío si se la colocaba y debo destacar que Cristian Sauco le da la carne desde el sector carnicería de mi negocio¨.
Asegura que su tarea es maravillosa porque recibe cartas llenas de cariño y agradecimiento ¨ hasta el año pasado le daba el desayuno a los chicos que pasaban antes de irse a la Escuela tarea en la que colaboraba una de las empleadas de mi local¨.
También sabemos que cuando le piden algún medicamento lo compra y se lo da a quien lo necesita como hace algunos días que un vecino en silla de ruedas que tiene hipertensión, le planteó este problema y el dejo todo, llamó una enfermera, fueron a su casa con el medicamento y le hizo tomar la presión. ¨Pero no me faltan amigos que cuando los necesito en estas emergencias están presentes como por ejemplo Daniel Boscoso y Sra. un matrimonio que es muy solidario o también hablo con los mayoristas y hacemos el bien en común¨.
Fue propuesto para la Orden de la Campana en el año 2003 por su obra social.
Tiene proyectos interesantes para ayudar y sacar a los chicos de la calle, tratando que puedan tener acceso a aprender un oficio, encontrar trabajo para ellos conectándose con empresarios y comerciantes de Campana.
Pero Monges es sorprendente. Decidió dar amnistía general a los clientes que le sacaban fiado y que no podían pagar ¨desde el 1º de noviembre no me deben nada, que vuelvan al negocio a comprar y está todo bien¨ expresa.
Cuesta creer todo lo que hace y surge inevitable la pregunta ¿Cual es su objetivo con esta filosofía de vida?.
¨Mire, no busco cargos, ni nada por el estilo aunque reconozco que me gustaría tener respaldo oficial porque sería como poner el moño a lo hecho. Es más. Mi bandera es la Argentina y mi partido político son los niños y ancianos¨.
Sus amigos recuerdan las fiestas del Día del Niño, la visita del Papa Noel donde obsequia desde golosinas a bicicletas.
Sostiene que a la hora de tender una mano no discrimina por credo religión, o política y reconoce su admiración por la tarea de la diputada Stella Giroldi.
¨Agradezco a todos, a las actuales autoridades que cuando he necesitado de ellos han tenido siempre una buena predisposición, a mis clientas y amigos y a todos cuantos me posibilitan encauzar esta vocación solidaria¨.



