Buenos Aires, (NA)- El presidente Eduardo Duhalde reiteró ayer la posición del Gobierno argentino de no abonar los vencimientos de la deuda externa hasta que no se firme un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Mientras tanto, la misión del Fondo encabezada por el responsable del caso argentino, John Dodsworth e integrada también por John Thornton, Ernesto Ramírez y Alinona Seboaria, prosiguió hoy precisando los "aspectos técnicos" del programa de corto plazo, junto con funcionarios del equipo de Roberto Lavagna y del Banco Central. "Estamos por el acuerdo, pero necesitamos que los vencimientos se prorroguen por tres años", puntualizó Duhalde durante su habitual pograma de los sábados que se emite por Radio Nacional, al referirse al vencimiento del 17 de enero de 1.065 millones de dólares.
Además, el presidente psuo de relieve que "el Gobierno trabaja para cerrar el acuerdo" con el FMI, al tiempo que estimó que las negociaciones están "en la etapa final".
La misión del organismo multilateral de crédito se encuentra analizando con las autoridades argentinas una eventual reprogramación de vencimientos de la deuda hasta el 30 de junio por unos 7.300 millones de dólares con los organismos de crédito.
El jefe de Estado remarcó que "lo más importante es que el Fondo ya ha aprobado el plan argentino" porque "el camino emprendido es el correcto para firmar un acuerdo de coyuntura y que el próximo gobierno se encuentre con las manos libres".
De todos modos, Duhalde prefirió no aventurar fechas para la firma de un acuerdo y admitió que el FMI "pide reformas más profundas en materia económica, pero eso es tarea del próximo gobierno, nosotros buscaremos un acuerdo corto de coyuntura".
En tanto, los enviados del Fondo continuaron "limando" hoy los detalles técnicos del acuerdo, para llegar con todo listo al lunes, cuando mantendrían una reunión con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, antes de partir rumbo a Washington, donde presentarán su informe y el borrador de memorándum de entendimiento al directorio del organismo.
Según trascendió, el FMI quiere efectuar un monitoreo cada 30 días de las pautas macroeconómicas que se convengan, sobre todo respecto de la marcha de la recaudación y del resultado fiscal consolidado.
La misión mantuvo varias reuniones con los secretarios de Hacienda, Jorge Sarghini, y de Finanzas, Guillermo Nielsen, con quienes continuó analizando las cifras macroeconómicas para redactar un memorándum técnico que permita cerrar un acuerdo la semana próxima.
Fuentes del Palacio de Hacienda indicaron que varios de los funcionarios del Fondo "estuvieron en el Ministerio durante toda la mañana, mientras otra parte del grupo se quedó en el hotel, trabajando las cuestiones fiscal, monetaria y presupuestaria".
Nielsen y Sarghini procuraron acercar posiciones con los técnicos para destrabar la refinanciación de los vencimientos que operan en el primer semestre con los organismos multilaterales.
El acuerdo que suscribiría la Argentina con el FMI sería de corto plazo, es decir que sólo alcanzaría al primer semestre, lo cual haría factible diferir todos los vencimientos que existen en ese período y, a su vez, repactar los que ya fueron postergados.
Además, el entendimiento permitiría que la Argentina saliese de la situación pre default en que se encuentra con los organismos multilaterales de crédito, especialmente con el Banco Mundial (BM), y destrabaría los créditos que esa institución y el Banco Interamericano de Desarrollo tiene condicionados a un acuerdo con el FMI.
A su vez, el secretario de Política Económica, Oscar Tangelson, viajará la próxima semana a Washington, para continuar las negociaciones con el BID ya que, dijo, "resulta indispensable en cuanto a la relación de la Argentina con el BID y el Banco Mundial".
Por su parte, el embajador argentino en Washington, Eduardo Amadeo, admitió que el Gobiernno se equivocó "permanentemente en un proceso que ha sido largo, ha durado un año, por lo cual preferimos no arriesgar fechas, pero sí decir que estamos cerca del final del proceso".



