No quisiéramos que en medio de este gran ruido electoral ustedes no escucharan las campanas de la Pascua de Resurrección de este año 2003.
Por esta razón he pensado brindarles unas palabras que recuerdan al hombre de hoy la única elección segura, cuyo lema es: Con Cristo todo, sin El nada.
Pascua quiere decir PASO de la muerte a la vida, del pecado a la gracia, del odio al amor, del rencor al perdón, de la guerra a la paz. En síntesis deberíamos elegir lo mejor, el Absoluto: Cristo.
A todos los lugares de la tierra y en todos los tiempos llega la fuerza del Cristo Resucitado y nosotros venimos llamados a disponernos, con una nueva mentalidad y cultura, a recibir y aceptar su poderosa influencia.
Muy a menudo la tristeza que nos lleva a rechazar las palabras de consuelo, depende, probablemente del hecho de que no tenemos una idea exacta de la liberación que nos trae la Resurrección de Jesús.
Cultivamos la idea fantasiosa y efímera de que de repente todo puede cambiar, que del hoy al mañana no deben existir más enfermedades, dolores, agitaciones sociales, injusticias, y guerras, y al constatar que los hombres siguen sufriendo, el pánico nos aplasta.
Esperábamos con el desarrollo de los pueblos y los avances de la ciencia, un clima de fraternidad universal, la paz entre las naciones, el desarme. Nos damos cuenta que todo es una utopia. Mañana, pues, o pasado mañana el hombre volverá a fabricar armas y matar, a ser violento.
Que quiere decir, entonces, la victoria Pascual de Cristo?.
Debemos comprender que si la victoria de Cristo, que nosotros proclamamos, abarca todo el mal que hay en el mundo, - la muerte, el pecado, la guerra, la violencia, las armas - esa victoria comienza desde cada uno de nosotros.
Hay también la victoria definitiva del Cristo al final de los tiempos, no sabemos ni el momento ni la manera, pero es cierto que su victoria la realiza primeramente en nosotros. Eso acontece en mi y en vosotros que proclamais conmigo la resurrección, acontece en las comunidades, en las ciudades, en las naciones. Nosotros somos la primera obra del Resucitado, somos revelación de su victoria y de su amor.
Si nuestra libertad saber recoger todas las energias para entregarse a Cristo seremos principio de un mundo nuevo y renovado por la presencia de Jesús Resucitado.
Les deseo una feliz fiesta de Pascua; permanezcan en la esperanza de un mañana mejor. Encontremos a Cristo, el Viviente, a nuestro lado y que da unidad a nuestros proyectos y a nuestra vida. El llena el presente que vivimos con una dimensión de eternidad capaz de abrazar personas, situaciones, afectos y sufrimientos proyectándolo hacia un futuro mas grande y mejor y en ese futuro El seguirá estando siempre a nuestro lado.



