"...Las heridas de Couso eran muy graves. Tenía dañadas la pierna derecha y la barbilla. También se le había incrustado metralla en el tórax y la clavícula. Había que amputar la pierna para salvarlo...El camarógrafo gallego pertenecía a esa clase de colegas que te alegran el día incluso en una guerra. Jamás le vi una mala cara..." ("Un black-out para poder matar" -fragmento- por Ángeles Espinosa para "El País" de Madrid -publicado en Página/12 -09/04/03-)
"...De estos días de intransigencia recordaremos al campesino que bajó un helicóptero Apache valuado en veintidos millones con un fusil oxidado, a las familias que volvieron del exilio no para bancar a un tirano, sino para salvar a su Patria, a la mujer embarazada que se inmoló contra tres marines, al doctorcito que lloraba en un hospital de campaña.
Acaso estos congéneres, estos hermanos, estos compañeros, supieron desde un principio que no tenían chance. Pero pelearon. Con palos. Con piedras. Con muñones. Nosotros tenemos el deber de envidiar su derrota. Porque en aquel desierto se batió la humanidad en nombre nuestro." ( "Babilonia en ruinas" -fragmento- por Jorge Falcone, documentalista, del Movimiento de Documentalistas)
"...Quieren prender a la aurora/ porque llena la cabeza de pajaritos; / embaucadora/ que encandila a los ilusos y a los benditos; / por hechicera/ que hace que el ciego vea y el mudo hable; / por subversiva/ de lo que está mandado, mande quien mande. / ¡Ay! Utopía/ incorregible/ que no tiene bastante con lo posible./ ¡Ay! Utopía/ que levanta huracanes/ de rebeldía..." ("Utopía" -fragmento- de J.M. Serrat)
UN HOMBRE MÁS
Ríos y mares de tinta se han escrito sobre la tendencia a la necrofilia de los argentinos, centrados algunos análisis en el sentido de honrar a los muertos que pervive en actos y conmemoraciones de distintos sectores que componen la sociedad argentina.
Tan cierto como eso, puede resultar aseverar que tal actitud -la de honrar- trasciende límites ideológicos y que, también, para muchos otros tal actitud no existe o es ignorada, lo cual no implica la desmemoria por los ausentes, sino otra forma de ver y sentir.
Pero lo que no podría negarse es que la sombra de "La Huesuda", ha cubierto años y años de nuestra "juvenil" historia como nación que se ha preciado de serlo. Ni hablar de la connivencia mortal que las potencias coloniales otrora o los imperialismos modernos y "posmodernos", han asestado a la humanidad en distintos puntos del planeta, depredando sin cesar, con mecanismos cada vez más perfeccionados, según el decurso del tiempo.
¿No corroboran tal apreciación la eliminación de miles de españoles con el franquismo, miles de pobladores en África e Indochina con Francia, miles en los "gulags" de Stalin, miles de miles a mano de los carniceros nazis en Riga, Auschwiltz, Treblinka, Sobibor...?; ¿qué asombro tardío acompaña las "cruzadas por la libertad" de Estados Unidos en todo el orbe que sucumbe ante el imperio...?.
Aún más: ¿cómo explicar desde nuestra historia reciente que militares que vieron destrozar las vidas y las esperanzas de quienes sucumbieron en Malvinas, merced al apoyo logístico y bélico de Estados Unidos a los ingleses, todavía "flirteen" con la posibilidad de "prácticas conjuntas" con "marines" que no hesitarían en pasar por las armas a sus compatriotas...?; ¿creerán, tal vez, que la continuidad de su correspondencia ideológica con los designios del imperio norteamericano, logrará eximirlos de la responsabilidad -de la que todavía rehuyen- de haberse "chupado" a treinta mil desaparecidos...?.
Entonces, cómo prescindir del apelativo "necrofilos", cuando la muerte ha sido el triste sello distintivo que ha hegemonizado, por lo menos, los últimos treinta años de política argentina, lo cual no niega la tenaz defensa y lucha que sectores sociales comprometidos con la vigencia del estado de derecho continúan realizando, frente a una impunidad que no ceja.
Bagdad, Santo Domingo, Granada, Nicaragua, Cuba, Argentina, Chile, Uruguay, Perú, Bolivia, Paraguay y tantos otros, podrían dar testimonio desde la historia de sus pueblos sobre cómo ha operado y opera el poder omnímodo que a muchos parece tan lejano -como el Oriente- y que no está tan lejano geográficamente ni, mucho menos, ideológicamente de ese cipayismo del que figuras relegadas de la historia latinoamericana han denunciado hasta el fin de sus días, por lo que honrar sus memorias, no es abonar necrofilias, sino mantener vivos sus ideales, frente al imperio que sigue sembrando muerte. Vos ve.
BARRILETES
La desmemoria suele ser una de las críticas centrales en la Patria, que pareciera deben cargar un sinnúmero de argentinos, para lo que se obvia a otro sinnúmero de compatriotas que no la padecen.
Por ejemplo, recientemente en la provincia de Córdoba, se movilizaron sectores sociales y políticos para repudiar a la empresa Lockheed, realizando un "escrache" por su pertenencia norteamericana y su compromiso con la producción de armamento bélico y no olvidaron recordar que dicha firma -privatizada en la gestión Menem-, despidió en 1996 a 1500 trabajadores, se quedó con la ex Área Material y con la ex Fábrica Militar de Aviones y que, encima , el Estado le paga 40 millones de dólares anuales para que explote las ex empresas estatales. ¿Desmemoria...?.
Por lo tanto, casos y ejemplos con características diferentes, existirán en todo el país, con matices, con aristas de distinto grado y significación que, acotados a Campana, tampoco están ausentes. ¿O no es mantener la memoria, un reciente correo de lectores del prof. Karnicic en este medio, recordando y evocando a Pablo Herling, de quien se han cumplido un año y cinco meses sin que se haya aclarado aún su asesinato...?.
Se podrá argumentar que la indiferencia y la indolencia ciudadana en el pago chico, podría actuar como un mecanismo de defensa frente a una muerte que poco los roza, o que realmente el "síndrome a mí no me toca", les hace creer que están a resguardo de la impunidad que puede llevar a la muerte o existirán explicaciones más plausibles y analíticas que las que se especulen desde esta columna dominguera. Aunque lo cierto, según fuentes consultadas, se vincula a la ausencia de novedades en el "caso Herling", habida cuenta de que no se habría producido ningún avance significativo en la causa que se investiga en la Fiscalía n°5 del Dr. Pernicce, ni tampoco tendrían conocimiento cierto familiares y amigos de Paco, sobre indicios, pistas, sospechosos o la tipificación o caracterización que se amerite para la prosecución de las tramitaciones judiciales o de pesquisa exigibles para estos casos.
Sí. La desmemoria suele ser otro mal atribuído a los argentinos...no todos.
(La columna de la fecha está dedicada a la memoria de Néstor Iglesias, que contribuyó a afianzar este medio.)
(Críticas, sugerencia de temas a: ladominguer@yahoo.com.ar )



