El comienzo de su brillante trayectoria deportiva fue en una prestigiosa entidad de nuestro medio, me refiero al Indendente A. Club, de donde en el año 1920, se proyectó con ese fútbol de lujo que lo distinguió a Don Pedro en todos los campos de juego del país, de América y Europa. Era un back centro, chico de estatura y altivo, con la personalidad exhuberante que le salía para todos los poros, cerebral, era único, heredero de una generación de estrellas, se formó en la escuela del fútbol de Independiente y luego fue a los azulgranas de Boedo, para ser, no un back más ni un capitan por nombramiento reglamentario, sino para guiar a los triunfadores, para mantener vivo el juego sagrado, para aguijonearlos y tenerlos, siempre alerta por la gloria de la divisa que le tocará defender.
Una tarde frente a Boca Juniors, el scor se mantenía sin variantes y los minutos acortaban las esperanzas, fue entonces que Don Pedro Omar, surgió como capitan y jugador, su chispazo genial, su personalidad sin quebranto torció el ritmo de las acciones, de sus pies salió el pase hacia Carricaberry, el centro de este lo conectó Maglio con un golazo.
Fue el segundo jugador internacional de nuestra ciudad. El primero también nacido de las filas "albinegra" se llamó Narciso "Rinco" Gismundi, que luego también fuera un destacado remero del Campana Boat Club.
Don Pedro Omar, desde su llegada a San Lorenzo en el año 1920, fue en su puesto titular indiscutido, jugando durante diez años consecutivos. En el año de su debut jugó 30 partidos. En el año 1923 integró el primer equipo campeón, junto a valores de gran valía como Luis Monti, Alfredo Carricaberry, Enrique Monti, Juan Maglio, Lindolfo Acosta, entre otros. Al año siguiente, suma otra vuelta olímpica. Un subcampeonato en el 25, otro en el 26, pero con la alegría que en el equipo de primera se sumaria otro futbolista de su querido Independiente de Campana, me refiero a otro defensor, que luego se destacaría en la entidad capitalina como Alfonso Lujambio, y además ambos se consagrarían campeones en 1927. En esta misma temporada don Pedro Omar junto a sus compañeros de equipo Luis Monti, Maglio y Carricaberry, integraron la selección argentina que compitiera en el Torneo Sudamericano de Lima (Perú), logrando el titulo de campeón.
Una tarde en el casa de Diego Garcia en el barrio del desaparecido estadio de Av. La Plata, este destacado jugador, que jugó con Pedro Omar en el final del amateurismo, que luego integró en el 33, el primer equipo campeón del profesionalismo, integrando aquella delantera de Magan, Cantelli, Petronilo, Garcia y Arrieta, me decia de Pedro Omar. Quien mantenga en el olvido a este hombre, realmente estará marginando de una historia sanlorencista que está cargado con tintes de gloria pura. Y Pedro Omar es uno de esos tintes por eso San Lorenzo debe estar agradecido de haberlo gozado. Además fue no solo un buen deportista, sino también una muy buena persona, con el dirigimos técnicamente a ese notable campeón de 1946, y además de los éxitos futbolísticos nos unió una linda amistad.
En un barrio de nuestra ciudad, una calle lleva su nombre. Merecido premio, para quien honró de verdad a nuestro deporte.



